El cuerpo de Graciela López que fue bajado ayer en horas de la siesta del lugar donde había sido dejado, convenientemente señalizado por sus compañeros, fue trasladado a San Rafael donde se le practicó la necropsia de rigor en las útlimas horas de ayer, y luego fue entregado a sus familiares que procederán a velarlo desde hoy en la ciudad de Malargüe.
La necropsia servirá para determinar las causas de la muerte de la joven andinista de Malargüe, ocurrida en circunstancias que el informe forense ayudará a determinar.
El cuerpo de Graciela, luego de los problemas que sufrió en la montaña sureña y de ser cargada y reanimada por sus compañeros hasta el colapso final, fue dejado en un refugio con marcaciones de GPS para que la búsqueda no fuera más complicada.
El cuerpo fue bajado por unos diez gendarmes que el jueves por la mañana partieron a las 3:00 rumbo a una altitud de 3.000 metros, pasando primero por el refugio en el que se rescató a los andinistas, lugar al que llegaron a las 4:15. Desde allí emprendieron la subida a las 5:00 hasta que hallaron el cuerpo alrededor de las 9:30, para bajarlo al refugio cerca de las 14:00, lugar en el que se hizo una pequeña misa, se realizó el reconocimiento del cuerpo e inmediatamente partió custodiado por gendarmería y la policía hacia San Rafael, donde llegó a las17:20.
En su travesía, los gendarmes soportaron temperaturas de -4º C y tuvieron que transitar por un terreno cubierto con un metro de nieve.




