En sus pasos finales se encuentra la investigación por el crimen de la verdulera Carina Ester Rodríguez (42), ocurrido en noviembre pasado en el Este provincial. La defensa intentó sumar pruebas para sostener que el disparo letal se produjo en forma accidental.

El pedido fue realizado originalmente por el sospechado de efectuar el tiro -Genaro Lucero (42)-, aunque también se terminaron adhiriendo otros dos imputados -su hijo homónimo (23) y David Bravo Chaile (36).

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En concreto, se trata de una ampliación de las pericias balísticas y que Policía Científica realizó en el lugar del crimen en San Martín, sobre todo con relación a la trayectoria del disparo y la ubicación del cadáver de Carina Rodríguez.

La estrategia defensiva es que las pruebas refuercen la hipótesis de que el tiro que impactó en la cabeza de la víctima fatal no fue efectuado con intención.

David Bravo, Genaro Lucero.jpg

El fiscal del caso, Martín Scattareggi, les negó la nueva medida y es por esto que las defensa debieron recurrir ante un juez. La magistrada María del Valle Sierra finalmente accedió al pedido de la defensa.

Concluido esto, fuentes judiciales detallaron que el fiscal tiene todos los elementos para solicitar la elevación a juicio oral y público del crimen en San Martín. Como los sospechosos están imputados por homicidio criminis causa -matar para garantizar la impunidad de asalto- arriesgan prisión perpetua y deberán enfrentar a un jurado popular.

Frente a la hija

El jueves 21 de noviembre pasado, Carina Rodríguez se encontraba junto a su hija de 12 años atendiendo la verdulería Nico, ubicada en la intersección de Lima y Soler.

En horas de la siesta, un grupo de delincuentes ingresaron para asaltar a la víctima. Cuando huían, la mujer comenzó a gritar pidiendo auxilio y uno de los ladrones efectuó un disparo que impactó en su cabeza.

Minutos después, tres sospechosos fueron detenidos tras allanamientos que se realizaron en el barro Villa del Carmen, ubicado a 2 kilómetros del lugar del hecho.