Tras asegurar que él y Monzón fueron utilizados como "peones" por Gómez, el joven detalló que comenzó a vincularse con Gutiérrez unos cuatro meses antes del homicidio por Whatsapp, cuando el empresario lo contactó "con intenciones sexuales".
"Le sigo la corriente y pasamos a comunicarnos a través de Telegram que era más secreto y más íntimo, y así nos empezamos a conocer telefónicamente, por nuestras inclinaciones y gustos sexuales", relató Zaeta. "Le sigo la corriente y pasamos a comunicarnos a través de Telegram que era más secreto y más íntimo, y así nos empezamos a conocer telefónicamente, por nuestras inclinaciones y gustos sexuales", relató Zaeta.
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El joven contó que, dos meses antes del homicidio, se encontró con Gómez, quien era su amigo, y le comentó el intercambio que mantenía con Gutiérrez, momento en que éste le propuso un plan para seducir al empresario, "concertar un encuentro sexual, luego reducirlo y taparle los ojos para robarle".
Zaeta dijo que, tras aceptar la idea, estuvo dos meses en contacto con Gutiérrez "enviando fotos de alto contenido sexual y todo tipo de comentarios para lograr su atención", lo que realizaba usualmente en presencia de Gómez, quien le "decía qué tenía que decirle".
Según Zaeta, un día antes de fijar el encuentro con el empresario, Gómez le dijo que iría acompañado por Monzón, a quien él no conocía, ya que era "un gigante que hacía judo profesionalmente, que era de extrema confianza y daría la vida por él".
Sobre el día del encuentro con la víctima, relató: "Siguiendo el plan que me había trazado Facundo Gómez, Gutiérrez me pasa a buscar e ingresamos a su casa. Una vez en su interior, inmediatamente le pegué dos golpes en la mandíbula, porque practico boxeo, y lo desmayé, golpeándose la cabeza cuando cae al piso, por lo que comenzó a sangrar".
"Lo quise atar con precintos pero se rompían así que opté por hacerlo con unas sogas, con las manos en la espalda, y comencé con una venda a cubrirle los ojos para que no vea nada", continuó. "Lo quise atar con precintos pero se rompían así que opté por hacerlo con unas sogas, con las manos en la espalda, y comencé con una venda a cubrirle los ojos para que no vea nada", continuó.