Policiales Sábado, 20 de octubre de 2018

Creen que Sheila se defendió de un abuso

El detenido por el crimen de la nena tiene heridas en sus brazos. Su pareja, también acusada por el asesinato, tuvo ayer a su cuarto hijo bajo una fuerte custodia policial.

Creen que Sheila se defendió de un abuso y rasguñó a su tío antes de ser estrangulada. Las que vienen serán horas clave para saber qué fue lo que ocurrió antes de que asesinaran a Sheila. Se sabe, por ahora, que la estrangularon con un lazo -se cree que usaron sábana infantil- pero que no alcanzaron a violarla. Todo apunta a que murió el mismo domingo que desapareció, en el predio donde vivía, en San Miguel.

Quizás algo de lo que resta por saber surja de la declaración indagatoria, prevista para este sábado a la tarde, al principal sospechoso por el crimen: Fabián González Rojas (24), de nacionalidad paraguaya y tío político de Sheila por estar en pareja con Leonela Ayala (25), una de sus tías paternas, también detenida.

González Rojas fue arrestado el jueves, apenas los investigadores ubicaron el cuerpo de la nena adentro de una bolsa de basura que habían arrojado entre la medianera del predio usurpado ubicado en Berón de Estrada al 400 y el edificio de una bailanta abandonada.

En paralelo a los resultados preliminares de la autopsia sobre el cuerpo de Sheila, este viernes se conoció otro indicio que complica al tío político: presenta rasguños en sus brazos que serían compatibles con signos de defensa por parte de la víctima, según indicaron.

Habrá que ver si cuando se siente frente al fiscal, Gustavo Carracedo, de la UFI N° 20 descentralizada de Malvinas Argentinas, González Rojas pueda dar alguna explicación sobre esas marcas. O sobre por qué el cuerpo de Sheila apareció en una medianera lindera a su casa, con signos de haber sido arrojada desde seis metros de altura. O la razón de la declaración que hizo su pareja, Leonela, a la Policía cuando los detuvieron: "Tomamos alcohol y drogas y no sabemos qué pasó". Otra posibilidad es que opte por no decir nada.

En ese caso habrá que esperar al turno de la tía, que este viernes dio a luz. Cuando fue detenida, Leonela Ayala transitaba la semana 37 de su embarazo y este viernes a la tarde el fiscal decidió internarla en el hospital de Malvinas Argentinas. Cerca de las 16 nació el bebé, que pesó 3,160 kilos. Es el cuarto hijo de Ayala con González Rojas.

Lo más probable es que la mujer sea dada de alta el lunes, según dijo Marcelo Zavala, director del hospital, a Canal 9. No obstante, este sábado, el fiscal Carracedo solicitará un informe médico y decidirá si le toma la declaración indagatoria en el centro de salud. "Está en su sano juicio y puede declarar, pero no trasladarse", adelantó Zavala.

El parto abrió una nueva duda en el caso. Según declaró el director del hospital, durante el interrogatorio médico, la mujer dijo que "no consumió ningún tipo de sustancia y no fumó ni un cigarrillo durante el embarazo". Esos dichos se contradicen a la versión de "alcohol y drogas" que le dio a la Policía sobre lo que ocurrió con Sheila.

Para los investigadores, es probable que la mujer no haya tomado nada en el momento del hecho pero sí su marido. Y que cuando habló lo hizo en plural, según dijeron fuentes policiales a un medio nacional.

La mayor certeza sobre lo que ocurrió el domingo está hasta ahora en los resultados preliminares de la autopsia realizada este viernes por la Policía Científica. El informe señala que la causa de muerte de Sheila fue "asfixia por estrangulamiento a lazo" y que la nena presentaba un "surco de ahorcadura de 3 centímetros de ancho con calco de la trama".

Los peritos indicaron que la víctima no tenía "otras lesiones traumáticas en la superficie corporal". Aunque le detectaron "fracturas no vitales de los arcos costales anteriores derecho e izquierdo" que habrían sido causadas por la caída desde seis metros de altura hasta el hueco donde descartaron el cuerpo.

Los investigadores creen que a Sheila la intentaron atacar sexualmente pero que el o los autores no llegaron a concretar la violación. No tenía lesiones en su zona genital. De todos modos, aún restan los exámenes de las muestras recolectadas con hisopados.

Otro dato que refuerza la hipótesis del intento de abuso es que en el momento del hallazgo el cuerpo de la víctima estaba desnudo, dentro de una bolsa en la que también encontraron la ropa que tenía puesta el día que desapareció.

Las pericias también indicaron que el estómago de la nena estaba vacío. La última vez que la vieron, Sheila estaba jugando en la puerta del predio donde desde el jueves de la semana pasada vivía con su padre.

Un testigo declaró que alrededor de las 12.30 del mediodía, alguien la llamó por su nombre y la menor respondió "Tía ya voy". Desde ese momento nadie más la vio. Para los investigadores, la falta de alimentos en el cuerpo podría indicar que la chica desayunó y fue asesinada apenas desapareció, al mediodía.

Las primeras pericias realizadas el jueves arrojaron que la data de muerte de Sheila se ubicaba entre tres y cinco días antes de su desaparición. El cuerpo de la nena presentaba, además, un avanzadísimo estado de descomposición.

El crimen conmocionó al barrio Trujui, que este viernes se movilizó para reclamar justicia. Por la noche, la familia se preparaba para realizar realizar el velorio.

Fuente: Clarín

Más noticias