Se investiga en qué circunstancias murió un joven de 20 años que llegó al hospital sin vida y con un disparo en el pecho. Creen que fue por accidente, pero el autor está prófugo. 

Contaron testigos que el autor del disparo que mató a un joven de 20 años dijo: “Se me escapó”

Por UNO

Por Ariel Cubells

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Se investiga en qué circunstancias murió un joven de 20 años que llegó al hospital sin vida y con un disparo en el pecho. Creen que fue por accidente, pero el autor está prófugo. 

En los primeros minutos de este domingo, en una casa de la manzana H del barrio Unión y Fuerza en Luján de Cuyo, una reunión de amigos transcurría con normalidad hasta que se escuchó un disparo.

Varios de los integrantes de la juntada que estaban en la calle entraron al domicilio para ver qué había sucedido y allí se encontraron con Fabricio Garro (20) herido y con otro muchacho que estaba con él que les dijo: “Se me escapó”. 

El hermano de la víctima rápidamente lo llevó en auto al hospital Paroissien, de Maipú, pero estaba sin signos vitales y los médicos no pudieron salvarlo. El joven presentaba una herida de arma de fuego en el pecho a la altura del corazón. 

Las personas que se encontraban en la propiedad donde ocurrió el hecho llamaron al 911. A los pocos minutos llegó la policía, pero quien efectuó el disparo que mató a su amigo ya no estaba en el lugar. 

Por las primeras testimoniales recabadas, la reunión se desarrolló con normalidad y en ningún momento existieron discusiones entre la víctima y el victimario. Es más, todos los testigos coincidieron en que eran amigos y no tenían ningún problema entre ellos. 

La hipótesis que por ahora se manejan son dos: que uno de los jóvenes estaba limpiando un arma y sin intención se le escapó un tiro, y la segunda, que habría amagado a disparar en tono de broma y finalmente la bala salió. 

Al respecto de esto último allegados al acusado contaron que era común en él hacer el gesto de disparar sólo para bromear, y que por lo general estaba armado. 

La policía ahora está tras sus pasos, ya que luego del hecho no volvieron a verlo y en su domicilio no está. Tampoco se ha encontrado el arma homicida.

 El caso lo tomó el fiscal Gustavo Stroppiana, quien espera el resultado de la necropsia de Garro para determinar el calibre del plomo que lo mató. Por ahora el caso quedó caratulado como homicidio culposo.