Un grupo de policías rodeó a una pareja de jóvenes en la esquina de Perú y Pellegrini para luego subirlos a un patrullero y se los llevaron ante la mirada de los personas que transitaban por el centro de Paraná en las últimas horas de la tarde.
UNO consultó al uniformado que estaba a cargo del operativo por qué habían detenido al muchacho y a la chica que permanecían arrinconados sobre la ochava de un local comercial.
La respuesta fue la siguiente: "Los habían denunciado en un negocio pero luego dijeron que no los reconocían".
La policía les pidió los documentos y como no los tenían, decidieron llevarlos a la comisaria.
En la zona nadie entendió muy bien lo que sucedió. Mucho menos los dos jóvenes que aceptaron las ordenes de los policías y subieron sin resistirse al patrullero.
Hace unas semanas que la policía está realizando operativos en la peatonal San Martín.
Cada vez es más común ver como los policías demoran a grupos de jóvenes y adolescentes que circulan por el centro paranaense.
En este contexto ayer la policía se llevó detenido a un vendedor de la peatonal que agredió a una empleada municipal.
Antes en un caluroso mediodía de verano, en calle Chile, un adolescente que había sido demorado por uniformados, luego de mostrar el documento, les dijo: "Es la tercera vez que me paran desde que crucé el centro". Los policías le reiteraron que se saque la gorrita y que abra la mochila.
Tenía una línea para pescar con una plomada y un anzuelo. Un buzo y la billetera. Venía de trabajar en una obra en construcción y se iba para la costa.
Es evidente que hay un intención de controlar las identidades de los "sospechosos" aunque, en el caso de que así sea, se vuelve fundamental que los responsables de la seguridad realicen una confirmación oficial.



