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Este lunes confirmaron que los huesos hallados en El Borbollón hace un mes corresponden a Mario Alberto Gómez. Del hombre no había noticias desde mayo. Por el caso hay tres personas detenidas.

Confirmaron que los restos encontrados en El Borbollón son del sodero que estaba desaparecido

Por Ariel Cubells

cubells.ariel@diariouno.net.ar

A poco más de un mes de que se encontraran restos óseos en El Borbollón y que los mismo sean vinculados a la desaparición del sodero Mario Alberto Gómez (53) en Las Heras, en el mes de mayo de este año, este lunes se confirmó que esos huesos pertenecen al hombre que ha sido intensamente buscado en los últimos meses.  

La fiscal especial Claudia Ríos, quien investiga la causa, ya tenía desde ayer el resultado de los cotejos de ADN realizados a los restos hallados y a familiares directos de Gómez. 
Al examen de rigor fueron sometidos el padre y un hermano del hombre desaparecido, para que se pudiera comprobar la compatibilidad con los restos que estaban enterrados en Las Heras. Mario Gómez fue visto por última vez el pasado 28 de mayo cuando salió en su camioneta Ford F100 para llevar a sus hijas al colegio y ya esa noche no regresó a dormir en su casa ubicada en el barrio Jarillal, en Las Heras. Días después, sus familiares realizaron la denuncia por averiguación de paradero y allí comenzó la investigación. Allegados aseguraron públicamente que el hombre no se llevó ropa de su casa y que era muy apegado a sus tres hijos, dos de ellos menores de edad.La camioneta fue encontrada en el barrio Cristo Redentor, cerca de donde Mario había llevado a las niñas a la escuela. Tres imputados El caso tiene a tres personas acusadas, imputadas y detenidas desde el 11 de setiembre: Yamila Monarde (23), su padre, Fabián Monarde (46), y Juan Carlos López (45), quienes actualmente se encuentran encarcelados como sospechosos de un secuestro coactivo. Al confirmarse que el cadáver de Mario Gómez era el encontrado, la calificación cambiará a homicidio, según adelantaron fuentes judiciales.La hipótesis que sostienen los detectives judiciales es que el sodero tenía una amistad con Fabián Monarde y había comenzado una relación amorosa con su hija, Yamila. Esto generó enojo en su amigo.Las escuchas telefónicas fueron más que evidentes y arrojaron datos certeros que también vincularon a López, un amigo de la familia.El hallazgo El pasado 7 de octubre, los pesquisas de la Unidad Investigativa de Delitos Complejos lograron encontrar un testigo que declaró en el expediente que lidera la fiscal especial Claudia Ríos. Esta mujer aportó los lugares donde habrían enterrado  el cuerpo del sodero, en la localidad lasherina de El Borbollón.Los investigadores ya tenían prevista una delimitación en la zona para que luego comenzaran la búsqueda con la ayuda de un perro de la Escuela Canina de Adiestramiento Mendoza (ESCAM), una ONG que contribuye ad honórem con las autoridades judiciales.Mientras los investigadores realizaban la delimitación, observaron restos óseos y no dudaron en notificar a la fiscal Ríos, quien se hizo presente en el lugar junto con la doctora Marcela Godoy, del Cuerpo Médico Forense (CMF).En el lugar encontraron parte de un cráneo, vértebras, costillas, una tibia y una cabeza de fémur que  prima facie son humanos. Estos huesos se encontraban quemados junto a parte de un teléfono celular y prendas de ropa. En tanto a 20 metros hallaron otra parte de un cráneo en mejor estado.

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