Policiales Sábado, 19 de mayo de 2018

Condenaron al policía que mató a un bailarín en 2012

Rubén Darío Agosti deberá cumplir la pena de cuatro años y seis meses de prisión por la muerte de Ezequiel Torres.

Fue declarado culpable y condenado a cuatro años y seis meses de prisión el policía Rubén Darío Agosti, tras cinco años y medio del homicidio del bailarín de folclore Ezequiel Torres (22), ultimado en un confuso hecho en 2012.

Restan esperar 15 días para conocer si el acusado y su defensa apelarán la decisión. En caso contrario, irá directamente a la cárcel. Además no podrá ejercer como policía ni gendarme por 10 años y tendrá retenido su pasaporte.

A la condena definida tendrán que descontarle los seis meses que estuvo en la cárcel antes de que iniciara el juicio y un año y medio que estuvo con prisión domiciliaria. La condena se da en el marco de un segundo juicio, ya que el acusado fue absuelto en el primero.

"Como papás para nosotros realmente lo que hubiéramos querido es que se quede en la cárcel de por vida, pero sabemos que la Justicia no es así. De todas formas el rótulo de culpable lo va a llevar siempre. Nos ha quedado un consuelo", dijo Nancy Manrique madre del joven asesinado.

Cómo sucedió

La víctima fue asesinada de dos disparos el 11 de noviembre de 2012, cuando se encontraba en una despensa en la calle Padre Vázquez al 900 de Maipú. Había concurrido al negocio, propiedad de la madre del efectivo Agosti, para pagarle el alquiler del departamento que habitaba con su novia. Mientras Torres esperaba ser atendido, dos ladrones armados ingresaron al local.

La madre del uniformado intentó defenderse y sacó un arma de fuego. La pareja de Ezequiel y un joven que en ese momento era menor aseguran que la mujer salió a la calle a perseguir a los malvivientes y que Torres fue detrás de ella.

Cuando el bailarín regresó ya estaba en escena Agosti, quien al escuchar los gritos salió de la casa y fue a la despensa a ver qué ocurría. Con su arma reglamentaria, se topó con el bailarín y le disparó creyendo que era uno de los ladrones, a pesar de que no estaba armado. El muchacho murió después de entrar al hospital Paroissien. Fue el propio policía quien lo llevó allí en su vehículo.

Una larga espera

La situación procesal del sospechoso pasó por varias instancias. Estuvo en la cárcel, quedó libre y volvió a ser detenido con prisión domiciliaria. Llegó a juicio imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

A fines del 2014, la Séptima Cámara no lo condenó a pesar de que la fiscal Susana García había pedido para el policía 4 años de prisión por un exceso de legítima defensa. Los jueces entendieron que se trató de una legítima defensa, situación que no prevé penas.

La decisión de absolverlo provocó una gran indignación en la familia y amigos de Ezequiel, quienes aseguraban que había pruebas para que fuera sentenciado. Por esta razón, impulsaron el pedido de casación, que finalmente fue presentado por la fiscal. En julio del 2016, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza avaló el reclamo, ordenó que se anulara la decisión de los camaristas y que se realizara un nuevo debate a mediados de abril.

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