La Justicia federal condenó ayer a una mujer por explotar laboralmente a su sobrina, quien en el momento de los hechos era menor de edad y estaba embarazada. La acusada recibió la pena de 10 años de prisión. Según determinaron los jueces, la situación se inició a mediados del 2012 y se extendió hasta principios del año siguiente. Marcela Morales Mamaní (43) recibió en su casa en Cruz de Piedra, Maipú, a la joven que había llegado de Bolivia (país de origen) luego de quedar embarazada.
Según determinaron los jueces, la situación se inició a mediados del 2012 y se extendió hasta principios del año siguiente. Marcela Morales Mamaní (43) recibió en su casa en Cruz de Piedra, Maipú, a
Condenaron a una mujer a 10 años por explotación laboral de una embarazada
La víctima llegó a Mendoza tras pasar una dura situación. Estaba embarazada producto de un abuso sexual y llegó a Mendoza casi escapándose de lo tormentoso que vivió. Su tía la recibió en su vivienda, con la promesa de darle trabajo y hospedaje con ella y su familia. A partir de eso se desarrolló la explotación a la que fue sometida.
La chica trabajaba en un puesto de flores de sus familiares, pero además la obligaban a limpiar la casa. Tiempo después ella denunció que prácticamente la hacían trabajar todo el día y que no le pagaban, sino que simplemente le daban unos pocos pesos para que ella se comprara elementos personales, pero el dinero lejos estaba de ser un sueldo acorde. También durante el debate la víctima contó que la amenazaban para que no abandonara la casa, y si eso ocurría podían llegar a quitarle el hijo que estaba esperando. Tampoco le permitían tener contacto con su familia de origen, que estaba en Bolivia. Con todo lo recabado, la fiscal Patricia Santoni en sus alegatos consideró que Morales Mamaní debía ser condenada a 10 años de reclusión por trata de personas agravado por los fines de explotación laboral.Los jueces del Tribunal Oral Federal Nº1, Daniel Petrone, Alejandro Piña y Gretel Diamante, coincidieron con la fiscal y la acusada recibió la mencionada pena. Su abogado defensor había pedido la absolución. El caso se conoció luego de que la joven escapara de la casa donde la tenían y dio aviso en la policía. Allí comenzó la investigación, que recayó en la Justicia federal, y la muchacha recibió protección estatal y quedó a resguardo.




