Una trabajadora social sufrió la fractura de la mandíbula cuando dos "motochorros" la asaltaron mientras repartía turnos del Hospital Centenario de un barrio de la ciudad de Rosario y por el ataque empleados del centro de salud local decidieron cerar sus puertas.
La mujer estaba repartiendo el martes cerca del mediodía turnos para el Hospital Centenario, a vecinos del barrio, en la zona de Túpac Amaru al 5500, a metros del centro de salud Ramón Carrillo, ubicado en Tucumán al 5400.
Mientras realizaba su tarea, fue interceptada por dos "motochorros", que le robaron su cartera y el teléfono celular y pese a que no ofreció resistencia recibió un culatazo en la boca que le fracturó el maxilar.
La mujer había sacado su celular en la vía pública para hablar con su hijo, según la información difundida por el diario La Capital.
La trabajadora social manifestó su temor a represalias a delincuentes y pidió que sus representantes y compañeros que no difundan sus datos personales.
Se trata de una trabajadora social que fue agredida a pocas cuadras del centro de salud donde trabaja por lo que el personal de ese dispensario decidió cerrar sus puertas a modo de protesta en un nueva reacción producto de la inseguridad.
Así lo confirmó el secretario general del Sindicato de Médicos de la República Argentina (Amra), Eduardo Taboada.
Por su parte, personal del dispensario confirmó que se trató del noveno hecho similar en los últimos seis meses tanto dentro como fuera de allí.
"Cumplía una labor comunitaria que obliga a salir del centro desalud y exponerse", comentó un médico, a la vez denunció que el lugar "también es objeto de robos" en forma permanente.
Por ese motivo, los empleados del espacio asistencial decidieron dejar de trabajar en ese ámbito "hostil" hasta que se mejoren las condiciones laborales relacionadas a su seguridad.
"Decidimos juntarnos porque esta situación se da en un contexto complicado que venimos atravesando desde hace tiempo", sostuvieron los compañeros de la trabajadora agredida.
"Inmediatamente, tomamos la decisión de hacer un alto en nuestras tareas, porque este no fue un accidente de trabajo cualquiera", agregaron.
El delegado Miguel Narduzzi agregó "este fue un hecho que nos tocó muy de cerca; este panorama no se aguanta más. Queremos que algún representante del gobierno venga y no dé explicaciones. Este tipo de cosas se ven muy habitualmente mientras también vemos desaparecer la presencia de la Gendarmería que antes patrullaba la zona y marcaba presencia".
Los profesionales que se desempeñan en el dispensario están convencidos de que los atacantes son del barrio y hasta hacen uso de las instalaciones públicas sanitarias provinciales donde trabaja la asistente sanitaria agredida.
"La gente que actúa de esta manera es de por ahí, está identificada con el centro", agregó Taboada.
El responsable sindical dio a conocer un comunicado oficial de la institución en el que se indicó que "Amra seccional Santa Fe repudia este nuevo hecho de violencia producido en un efector público".
En febrero pasado, había cerrado sus puertas el Centro de Salud 20 de Junio (Flammarión al 5100) por los robos y frecuentes tiroteos que se regitraban en la zona.
La noticia tuvo muy alta repercusión al punto que el Gobierno provincial confirmó la presencia de un patrullero y una pareja de policíacaminante para el entorno, con el fin de generar las condiciones de seguriadad que reclamaba el personal.
Fuente: Noticias Argentinas.



