Tras una semana de búsqueda las autoridades lograron detener a uno de los dos hermanos que están sospechados por el crimen de Cuchi Hernández, el joven de 25 años ultimado en el barrio Urundel de Godoy Cruz.
Si bien los investigadores ya tenían identificados a los presuntos asesinos prácticamente desde el momento del hecho, la captura que se logró este jueves fue casi por casualidad.
Efectivos de la Unidad Investigativa Departamental (UID) de Guaymallén realizaron un allanamiento en una casa ubicada en calle Mitre en el barrio La Primavera. Allí buscaban a Juan Miguel Garañiz, quien está sindicado en una causa por amenazas agravadas.
Pero los uniformados procedieron a identificar a otro sujeto que estaba en la propiedad y notaron que tenía pedido de captura. Se trata de Rául Ricardo Rodríguez (32), conocido como Pacha o Pelón.
Este joven y su hermano, el Ketchu, se encontraban con pedido de captura por el asesinato de Jesús Ismael Hernández. Es por esto que fue trasladado a una comisaría y ahora quedó a disposición del fiscal de Homicidios Carlos Torres.
Además, en el procedimiento se secuestró un revólver calibre 22 corto que ahora será peritado para determinar si fue utilizado en alguno de los hechos.
Por la espalda
La reconstrucción del hecho sostiene que minutos después de las 11 Cuchi Hernández comenzó a discutir en el barrio Urundel con dos jóvenes con los que tenía problemas de vieja data. En ese momento, uno de ellos sacó un arma de fuego y le efectuó dos disparos por la espalda.
La pareja de la víctima lo trasladó hasta el Hospital del Carmen donde ingresó sin vida. En ese momento, la mujer manifestó que el Ketchu y el Pacha habían sido las personas que vio discutiendo con el occiso.



