La policía Rural junto a personal de Inteligencia Criminal desbarató una banda que se dedicaba al robo de fruta seca y la vendían fuera del departamento. Los delincuentes tenían vinculaciones con un secadero en San Rafael y este a su vez con un establecimiento en San Martín. Hay dos imputados en tres causas por robo.
Inicialmente denunciaron la sustracción de 200 kilos de ciruela seca más algunos cajones de plástico pero tras un arqueo de mercadería en la firma Los Compartos SRL contabilizaron un faltante de unos 3.000 kilos que en el mercado actual están valuados en $45.000. Sin embargo Antonio Iriarte, propietario del secadero estima que esa cifra podría triplicarse porque han sido víctimas de un robo hormiga durante los últimos 4 meses.
El operativo que terminó con la banda arrancó el viernes pasado. La policía Rural, que venía siguiendo a los delincuentes por los otros hechos, los relacionó rápidamente cuando les encontró los bines plásticos. Eran 132 cajones que estaban identificados con la marca de Los Compartos y 210 más sin sello alguno. Cada uno tiene un costo promedio de $70. A partir de ese hallazgo, fue cuestión de tiempo hasta que llegaron a un galpón en calle M donde acopiaban la fruta robada.
De acuerdo a la información policial, la ruta de la fruta vinculaba tres departamentos. La robaban en Alvear, después la blanqueaban comercialmente en un secadero sanrafaelino y a su vez la revendían a un establecimiento de San Martín.
Los imputados, de los cuales no trascendieron los datos filiatorios, fueron detenidos el viernes y entre semana recuperaron la libertad. A cada uno le achacan tres causas por robo. Además de la fruta y los bines plásticos les secuestraron 9 cubiertas que habían sido hurtadas de un tráiler y también una tranquera de campo valuada en $2.500.
Mientras la investigación continúa, en la tarde de hoy los efectivos le reintegraron a don Antonio, 850 kilos de ciruela seca.
El operativo que rompió la operación criminal estuvo comandado por el Sargento Daniel Méndez de la policía Rural y participaron el auxiliar Héctor Lucero y Franco Contreras, este último de Inteligencia Criminal.
