ver más

"Con mi mujer le pusimos una toalla debajo de la cabeza". Así lo aseguró un hombre que auxilió a Matías luego de ser baleado por quienes le robaron su auto para escapar de un frustrado robo a un camión de caudales en el estacionamiento de Car

Caso Matías Quiroga: "La Policía me dijo ‘Dejalo que es un rata que descartaron ellos mismos’"

Por Soledad Segadesegade.soledad@diariouno.net.ar

“Sentí un disparo, escuché el auto que arrancó y escuché un quejido. Salí de mi casa y lo vi a Matías lleno de sangre. Con mi mujer le pusimos una toalla en la cabeza y cuando llegó la Policía nos sacaron”. Pablo Sanz fue la primera persona que se acercó a Matías Quiroga (21) cuando fue asesinado para robarle el auto. El testigo vive a pocos metros del lugar del hecho, por donde una banda de delincuentes escapó de un frustrado asalto a un camión de caudales en el estacionamiento de Carrefour en marzo de 2012.

“Cuando llegó la Policía me dijeron: ‘Dejalo que es un rata que descartaron ellos mismos’, y al rato lo único que hicieron fue pedirme una manta para tapar el cuerpo”, relató el hombre que estuvo con Matías en sus últimos minutos.

“Con mi esposa estábamos con él, le costaba respirar, nosotros le hablábamos y él asentía con la cabeza lo que le decíamos y a los 10 o 15 minutos falleció. La ambulancia llegó 30 minutos después”, detalló Sanz ante el tribunal de la Séptima Cámara del Crimen.

Este testigo y otros dos, pidieron declarar sin la presencia de los cuatro imputados Omar Gómez, Néstor Funes, su mellizo Nelson y Alberto Cabral debido a que aseguraron al tribunal tener miedo a sufrir represalias luego de sus dichos. Sin embargo, estas personas no se encuentran como "testigos protegidos" y su identidad es ya conocida por los imputados.

Cuántos eran en la bandaLos tres testigos que declararon de este miércoles relataron los hechos que vieron desde el lugar en el que estaban, pero aún no se puede definir cuántos eran los integrantes de la banda que atacó con una brutal balacera al camión de caudales de Prosegur.

Sanz sostuvo que desde la puerta de su casa vio a tres personas: dos del costado izquierdo del auto y uno del lado del conductor, que apuntaba con un arma de fuego a Matías Quiroga.

“En ese momento cerré la puerta, cuando escuché el disparo y que el auto arrancó volví a salir y ahí vi a Matías en el suelo”, sostuvo.

En cambio, Ciro Zaragoza dijo que vio pasar a las corridas a cinco personas por la esquina de Guido Spano y Moreno: “Iban armados y vestidos como de seguridad, como los que están en el banco, y con chalecos antibalas”.

Contó: “El último era grandote y traía una metralleta o algo así, grande. Doblaron por Guido Spano, vi que pasó un Citroën C3 y al rato escuché 3 o 4 disparos. Cuando no escuché más nada fui a ver y encontré al joven en el suelo encorvado y veo a pocos metros una Renault Kangoo sobre un puente que salió hacia el Este”.

El tercer testigo, Aldo Sarjam, aportó otros datos: “Estaba en mi casa cuando escuché una frenada y tres tiros. Me asomé por la ventana y vi pasar el C3 con tres personas arriba y otro hombre que iba corriendo más adelante con dos armas grandes”.

El joven que vio parte de lo sucedido desde la ventana de su casa dijo que no se acuerda de la cara del hombre que corría pero dijo que era petiso, tenía pelo corto y de tez morena.

“Para mi ese fue el que mató a Matías. Para mi lo bajaron del auto y ahí le dispararon”, agregó.

La recepción de los imputadosPoco antes de comenzar el debate de este miércoles, el gremio de los Judiciales realizaba una asamblea en la planta baja y el primer piso del Poder Judicial.

Una batucada sonaba fuerte dentro de Tribunales cuando los penitenciarios trasladaban hacia la Séptima Cámara del Crimen a los cuatro acusados, quienes se mostraron desconcertados y sorprendidos.

Algunos empleados judiciales aprovecharon la pasada de los hombres para gritarles “Hijos de puta”, por lo ocurrido en marzo de 2012. Lejos de asustarse, los imputados sonrieron y posaron para las cámaras de los medios.

Para leer más sobre el juicio: ► ► ►

MÁS LEÍDAS