En la cuarta audiencia del juicio por el crimen de la niña mendocina Florencia Di Marco, violada y asesinada por su padrastro en San Luis una maestra dijo que la obligaron a firmar una declaración.
La sesión comenzó con el testimonio de María Teresa García Cobos, una de las docentes de la Escuela Florentino Ameghino a la que asistía la menor cuando vivía en Palmira, Mendoza. La mujer sorprendió al Tribunal cuando expuso que fue amenazada por policías de San Luis, según revelan los diarios puntanos El Chorrillero y La República.
También dieron su testimonio otros docentes de ese colegio, quienes coincidieron en decir que habrían escuchado decir a la niña que el padrastro la “acariciaba”.
Declararon trece testigos, entre ellos, directivos, docentes y personal de la escuela donde Florencia cursó hasta mediados de 2016.
La menor tenía 12 años y fue violada y asesinada por Lucas Gómez, el 22 de marzo de 2017.
También declaró la madre del asesino Ester Manzo, un médico de Mendoza que examinó a la nena y un par de madres de compañeros de Florencia.
La maestra García Cobos dijo que desconocía toda la situación, y remarcó que se sintió presionada por los policías para firmar una declaración.
En su primer testimonio en Mendoza, la docente había confirmado, aunque sin recordar la fecha, que participó de una reunión escolar a la que habían citado a Carina Di Marco -madre de Florencia y única acusada en este juicio- antes de que se fuera a San Luis.
Dijo que su colega, Adriana Ramírez, la había llamado para hablarle porque “sospechaba” que la nena sufría abusos por parte del padrastro.
En esa oportunidad dejó en claro que no estuvo presente todo el tiempo en la reunión, que “iba y venía”, y que por eso no sabía precisar cuánto tiempo estuvieron hablando la docente y la madre de Florencia.
Después supo por su colega que Di Marco “se había enojado” cuando le dio a entender que Lucas Gómez podría estar ejerciendo algún abuso sobre la menor.
