Policiales Domingo, 10 de junio de 2018

Caso Carleti: revuelo por el audio obtenido en la cárcel

Los defensores de los dos principales imputados acusaron al fiscal Torres de usar "prueba ilegal" a su conveniencia. El abogado de Kevin Guerrero alertó de que su cliente habló bajo amenaza. Para el de Hisa, todo es "pescado podrido"

Las últimas revelaciones del crimen de la empresaria Norma Carleti, que apuntan a profundizar la sospecha de que su ex marido Leonardo Hisa encargó y pagó por el asesinato de la mujer, muerta bajo el letal filo de 50 puñaladas, prometen una batalla campal en los tribunales.

La novedad, sostenida en una conversación grabada en la que habla Kevin Guerrero, acusado de ser el autor material del asesinato, fue el soporte para que el fiscal Carlos Torres detuviera el viernes a Juan Carlos Guerrero, padre del imputado, y también a su esposa.

Sin embargo, la conversación fue grabada en la cárcel por otros presos que interrogaron a Kevin Guerrero.

Es sabido por todos en los tribunales que para los jueces y los fiscales los reos son a priori testigos poco fiables, que rara vez aportan revelaciones espontáneamente y casi siempre vienen contaminadas por los roces y las internas de los pabellones.

Es más: corre el rumor de que la fiscalía sería víctima de una banda de extorsionadores que obligaron bajo amenaza a hablar y grabar a Guerrero con el fin de vender ese material al mejor postor. Esta aparente debilidad de la nueva y crucial prueba obtenida fue resaltada ayer por los abogados defensores de los acusados en diálogo con Diario UNO.

Sin vueltas, el penalista Daniel Sosa Arditi, quien asiste a Leonardo Hisa, calificó la nueva prueba basada en los dichos grabados de Kevin Guerrero de "pescado podrido".

Dijo que "está llena de contradicciones y mentiras" y acusó al fiscal Carlos Torres de "tener en cuenta sólo lo que a él le conviene".

Por su parte, Pablo Cazabán, defensor de toda la familia Guerrero, aseveró que "Kevin asegura que lo dijo bajo amenaza de muerte" y adelantó que "él ya declaró en la fiscalía y negó que el contenido de sus afirmaciones fuera veraz". Es más: advirtió de que el fiscal Torres ha incorporado "prueba ilegal" a la causa.

La desmentida de Kevin Guerrero podría tenerse por obvia y previsible ya que su revelación no lo ha benefició sino al contrario, puso tras las rejas a su padre y a la esposa de este.

Pero el defensor de Hisa remarcó ayer varios puntos en conflicto para tratar de demostrar que todo se trata de una gran mentira. Sosa Arditi detalló: "Con esta prueba cambia de plano la hipótesis inicial que la fiscalía nunca pudo probar por otra que ahora le resulta más conveniente y funcional".

Y destacó: "Ahora la fiscalía reconoce que no existió ningún tipo de comunicación entre mi cliente y Kevin Guerrero. La nueva versión es que Hisa le pidió a Juan Carlos Guerrero que buscara a alguien para matar a Norma Carleti y entonces Guerrero buscó a sus hijos, basándose en el audio de la grabación".

"Esto -continuó- es lo que en la jerga se llama pescado podrido y se nota a la legua que es mentira, porque no supera un análisis a la luz de lo que realmente consta y está documentado en el expediente". Sosa Arditi manifestó: "Por ejemplo, en el audio Kevin dice que Hisa le encargó que matara a Norma el día del casamiento de su hijo (que tiene con su primera esposa), porque él iba a estar allí y quedaría liberado de toda sospecha, ocasión que finalmente no se concretó".

Entonces precisó: "Esto es mentira porque el día del casamiento del hijo de Hisa Norma Carleti no estaba en Mendoza sino en Buenos Aires".

"También dice Kevin -prosiguió Sosa Arditi- que él fue quien quemó el Fiat 600 y explica cómo lo hizo pero cuando uno va a las pruebas del expediente es imposible que haya quemado el auto".

El letrado explicó que "Guerrero fue visto a la 00.21 de la noche del crimen saliendo de la casa de Carleti y llega a las 00.28 a la casa de su padre, Juan Carlos Guerrero. Esto lo sabemos porque lo detecta el sistema de la pulsera que Kevin llevaba puesta. Está comprobado que siete minutos no le alcanzaron a Kevin para escapar, quemar el auto a un kilómetro de su casa y luego volver a su domicilio".

El abogado de Hisa también remarcó que "Guerrero afirma que llevó un revólver a la casa de Carleti pero que nunca lo usó, y tenía información de que en la vivienda de la empresaria había $10 millones, lo que provocó risas y un incrédulo asombro de los otros presos que lo escuchaban".

Exclamó que claramente la conversación no es espontánea. Luego le apuntó al fiscal Torres: "Desde el punto de vista jurídico no puede ser que el fiscal tome la parte que le convenga, con la que hace imputaciones y detenciones mientras ignora la parte que es mentira".

A su turno, Pablo Cazabán afirmó: "El audio de Kevin existe. Los dichos los expresó luego de recibir innumerables amenazas de otros presos para que hablara en el pabellón donde estaba alojado".

Indicó que "como las coacciones se tornaron insoportables le aconsejé a Kevin que accediera y les dijera cualquier cosa por su seguridad, incluidos detalles que no son ciertos, mientras yo lo sacaba de ese pabellón. Es notable que quienes lo grabaron tenían mucha información del expediente. Con el audio en mano los presos extorsionaron al padre de Kevin bajo la amenaza de que se lo entregarían a los Carleti, contactos que se pueden probar con los registros telefónicos".

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