En términos futboleros, seguramente esperaba un centro antes de cabecear. Un día antes de que Yamil Washington Rosales (32) se presente a declarar en el caso Aliaga, donde probablemente brindará más detalles sobre el asesinato del empresario, la Justicia le dio un revés judicial.

Hace 11 días, la defensa del chofer de Diego Barrera y su clan familiar -los otros detenidos por la muerte de Diego Aliaga- había presentado un reiterado pedido de excarcelación. Básicamente, la abogada Gabriela Massad planteó que su cliente no se fugó -ni siquiera cuando sabía que era sospechoso- y aportó datos claves para encontrar el cadáver de la víctima en Costa de Araujo. En palabras legales, no existe riesgo de entorpecimiento de la investigación ni de fuga.

Te puede interesar...

Sin embargo, tal vez sin tanta sorpresa, la Cámara de Apelaciones le negó la posibilidad de salir del penal. Entre otros motivos, los jueces se basaron en la gravedad del delito que tiene imputado ya que arriesga una pena de prisión perpetua.

Lógicamente, esta decisión fue vista con malos ojos desde el entorno de Yamil Rosales ya que se conoció un día antes de la fecha en que Yamil Rosales declarará. Si bien ya ha aportado su versión en el expediente, lo hizo en calidad de testigos antes de ser detenido por lo que ese relato no es válido. Es decir, técnicamente será su primer aporte en el caso Aliaga.

Seguramente, Yamil Rosales brindará detalles sobre cómo ayudó a esconder el cadáver de Diego Aliaga. Es que la defensa buscará probar que tuvo una participación en el encubrimiento del hecho, pero de ninguna manera en el momento del asesinato que ya confesó Diego Barrera.

diego-aliaga.jpg
Diego Aliaga. El caso que investiga su muerte ahora lo tiene la Justicia Provincial.

Diego Aliaga. El caso que investiga su muerte ahora lo tiene la Justicia Provincial.

Caso Aliaga

El 28 de julio pasado, Diego Aliaga salió de su casa ubicada en el barrio Palmares a bordo de una camioneta que le había prestado un vecino. Según los datos que recabaron los pesquisas, el hombre se iba a reunir con su socio en una propiedad ubicada en Rodeo de la Cruz pero nunca volvió. Barrera retornó con el vehículo a la casa de Aliaga y estuvo varios minutos en el interior de la vivienda.

Al día siguiente, Gonzalo, hermano de Diego Aliaga, recibe un llamado extorsivo en la que le pidieron una importante suma en dólares pero los supuestos secuestradores nunca volvieron a llamar.