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Sergio Albertini trabajaba con un grupo de turistas cuando fue increpado y golpeado por dos hombres. La víctima sostiene que los agresores podrían ser guardaparques, pero no logró identificarlos.

Brutal golpiza a un chofer profesional en el Cerro de la Gloria

Por Ariel Cubells

cubells.ariel@diariouno.net.ar

Sergio Albertini (45) fue víctima el viernes de dos inadaptados sociales que por razones no muy claras le propinaron una tremenda golpiza mientras desarrollaba su actividad laboral.

La víctima es chofer profesional de la empresa Transportes 28, que habitualmente se dedica a trasladar a turistas a distintos puntos, y el viernes alrededor de las 14.30 se encontraba movilizando a un contingente que iba hacia el Cerro de la Gloria.

Una vez que llegaron a destino y los pasajeros descendieron del colectivo en el que iban, dos hombres se le acercaron a Albertini y de forma prepotente lo increparon por el lugar donde había estacionado el rodado.

“Vinieron dos tipos a decirme que no me podía estacionar ahí. Pero me lo dijeron mal, como enojados. A mí me llamó la atención porque ahí no hay carteles que digan que no se puede parar y además siempre voy y nunca me habían mencionado eso. De todas maneras, me corrí y llevé al micro a otro lado, no estuve más de tres minutos en el lugar”, contó Sergio.

El mal momento parecía haber pasado para este chofer; sin embargo, lo peor estaba por venir. “En un momento fui al baño y me los vuelvo a encontrar. Yo los ignoré, pero ellos me increparon y me insultaron. Me amenazaban, me decían que me iban a matar y que no iban a subir más al cerro. Creo que eran guardaparques, pero no logré ver bien cómo estaban vestidos y qué identificación tenían”, agregó la víctima.

“Yo sólo les dije que estaba haciendo mi trabajo y que ellos se dedicaran a lo suyo. Me subí al micro y uno de ellos, robusto , casi de dos metros, se metió y me sacó a los golpes. Me tiró al piso y me empezó a pegar trompadas por todos lados. Sólo intenté defenderme porque era muy grandote. Por suerte estaban unos colegas y lograron sacarme para que me dejaran de pegar”, señaló.

La intervención de otros choferes sirvió para que Albertini no saliera más lastimado, pero ya los golpes le habían ocasionado lesiones en una de sus mandíbulas, en la nuca y en la espalda.

“No puedo asegurar que eran guardaparques. Inclusive ellos siempre han tenido buen trato con nosotros”, explicó Sergio.

Todo ocurrió en la cima del Cerro de la Gloria, donde se encuentra el monumento, y con total impunidad de estos hombres.

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