Policiales Jueves, 30 de agosto de 2018

Así quedó la casa tras la pueblada contra el asesino de Nano Juncos

El objetivo de atrapar al asesino no se logró y fue el mismo hombre quien decidió entregarse en la comisaría del barrio Cano.

La verdadera batahola que se vivió el martes en la tarde en La Favorita como reacción a un crimen sucedido el fin de semana parece haber hecho recapacitar al acusado del hecho, que decidió entregarse ayer en una comisaría. El sospechoso quedó imputado por el crimen del hijo del ex futbolista Luis Chavo Juncos.

Mariano López (39) quedó a disposición de la Justicia, sindicado como el asesino de Fernando Juncos (26), atacado de un balazo el sábado en la madrugada en ese barrio de Mendoza capital, y quien murió un día después en el Hospital Central.

Foto: Maxi Ríos / Diario UNO.
Foto: Maxi Ríos / Diario UNO.

Horas más tarde de que la víctima, apodada Nano, recibiera un tiro en la cabeza mientras estaba con un grupo de amigos tras haber compartido un asado, el nombre de López llegó a oídos de los investigadores ya que todos los testigos lo señalaban. Con la muerte del joven, el acusado quedó con pedido de captura.

El objetivo de atraparlo no se logró, y fue el mismo hombre quien decidió entregarse en la comisaría del barrio Cano.

Horas antes, en la tarde del martes, se había levantado una pueblada en La Favorita para reclamar su detención. Los manifestantes arremetieron contra la casa del ahora detenido y llegaron a herir a su hermana embarazada. Los disturbios fueron generalizados y hubo incendio de viviendas, destrozos y hasta explotó un auto. Personal policial debió intervenir y algunas personas terminaron con lesiones por las postas de goma utilizadas por los efectivos.

Foto: Maxi Ríos / Diario UNO.
Foto: Maxi Ríos / Diario UNO.

Fueron de tal magnitud los incidentes, que por precaución la Dirección General de Escuelas (DGE) decidió suspender las clases en las instituciones educativas de la zona en la jornada de ayer, para preservar la integridad física de todos los alumnos.

En este contexto, Mariano López se presentó en la Comisaría Sexta y se puso a disposición de la Justicia.

El fiscal que investiga el caso, Horacio Cadile, lo imputó por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y ordenó el traslado a la penitenciaría.

El fallecido, hijo del ex jugador de fútbol Luis Juncos, fue atacado el sábado cerca de las 6 en una vivienda de La Favorita. Nano y un grupo de amigos habían comido un asado y la juntada seguía con algunos de ellos tocando la guitarra, cuando imprevistamente apareció un sujeto conocido por todos en el barrio, señalado como una persona conflictiva. Al parecer quiso quedarse en la reunión y esto no fue aceptado por los demás, lo que habría generado su enojo y que le terminara disparando a Juncos en la cabeza.

El joven quedó en gravísimo estado en el Central y el domingo murió.