Rosana Villegas[email protected]
Ocurrió en Rodeo de la Cruz, Guaymallén. La banda, de seis ladrones encapuchados, redujo al custodio y trasladó 7.000 kilos al camión en el que se movilizaban. Contarían con un datero.
Asaltaron una bodega y se robaron una carga de almendras por $350 mil
El golpe estaba planificado hasta el último detalle. La banda de 6 delincuentes sabía que en esa bodega de Guaymallén había sólo un guardia al que reducirían para llevarse la costosa carga de 7.000 kilos de almendras que era su objetivo. Para tal fin, los maleantes consiguieron un camión en el que finalmente se fugaron airosos. La carga robada fue valuada en unos $350.000.
El golpe se perpetró pasadas las 2.15, cuando la banda estacionó un camión frente a la bodega Bachiocchi Hermanos, de la calle Bebederos sin número de Rodeo de la Cruz. Una vez allí, los seis ladrones se habrían colocado las capuchas y se dividieron tareas. Unos harían guardia, mientras que otros reducirían al único guardia que custodiaba la bodega.
Como lo habían previsto, en pocos minutos llegaron hasta el lugar en que se encontraba el custodio y sólo bastó amenazarlo con sus armas para mantenerlo inmóvil. Por cualquier imponderable que pudiera surgir, uno de ellos se quedó a vigilarlo para que no intentara hacer nada que arruinase los planes.
El resto de la banda sabía que tenía en sus espaldas el trabajo más pesado. Ellos debían cargar al camión en el que se movían los 7.000 kilos de almendras que encontraron en uno de los galpones.
Dada la envergadura del botín elegido, esos ladrones invirtieron más de dos horas en trasladar las bolsas de almendras hasta el camión.
Recién pasadas las 4 de la mañana terminaron con la dura faena y tras encerrar al guardia y cerciorarse de que no escaparía hasta que ellos estuvieran lo suficientemente lejos, abandonaron la bodega al mando del camión en el que trasladaban la carga.
Sus cálculos no fallaron. Después de las 4.30, el custodio asaltado pudo salir de su encierro y dar aviso a la policía. Recién en ese momento se organizó un patrullaje por la zona, que no logró dar con los autores del efectivo asalto.
Por lo que denunciaron más tarde los representantes de la bodega atacada, a la carga de almendras la banda le habría sumado otros objetos de valor que encontraron a la mano, aunque no trascendió de qué objetos se trataría.
Lo que es evidente para los pesquisas que investigan el caso es que la banda sabía de la existencia de la costosa carga de almendras y que evidentemente tenían ya un mercado en el cual las comercializarían.
La denuncia del caso quedó radicada en la Oficina Fiscal Nº9 de Guaymallén. Ante los investigadores, el custodio atacado no pudo aportar mayores detalles, ya que los integrantes de la banda se movieron todo el tiempo con capuchas que cubrían sus rostros.



