Además de dar clases en un jardín maternal, vendía drogas en su casa. O al menos eso sostiene la acusación judicial. Ahora, la presunta narcodocente logró salir del penal tras obtener la prisión domiciliaria en la misma casa donde se cree que vendía estupefacientes en Tunuyán.

Daniel Noemí Salinas tiene 39 años. Desde los 23 se dedica a la docencia y hasta hace unos meses ejercía en una escuela pública ubicada en Tunuyán. Fue grande la sorpresa cuando efectivos de Lucha contra el Narcotráfico irrumpieron en su domicilio el 7 de mayo pasado y se la llevaron esposada.

Seguir leyendo

Los sabuesos policiales estaban desde hace un puñado de días trabajando el dato de que Lucas Guzmán, conocido como Flogger y pareja de Salinas, era quien se dedicaba al narcomenudeo. Siguieron sus movimientos y detectaron que si bien habitaba en una casa ubicada en el barrio CEC, varias noches se quedaba a dormir en la casa de su novia ubicada a 600 metros.

Los pesquisas espiaron ambos domicilios notaron que tanto Guzmán como Salinas ejercían los movimientos típicos de venta de drogas: visitantes fugaces al domicilio, pases de manos y demás.

Todo fue confirmado con los allanamientos donde se incautaron algunas dosis de cocaína, tres frascos con semillas de marihuana, hojas y cogollos de esta planta en proceso de secado, papelillos, molinillos y demás elementos típicos de los kiosquitos de droga. La mayoría de los elementos estaban escondidos en una bolsa de nylon en el inodoro y en una alacena.

imagen.png
La narcodocente tuvo un visto bueno en Tribunales Federales.

La narcodocente tuvo un visto bueno en Tribunales Federales.

Tras ser apresada, la narcodocente solicitó un recupero de libertad o la prisión domiciliaria, argumentando que tiene una hija de 6 años a la que debe cuidar. Si bien obtuvo el visto bueno de la Fiscalía Federal, en primera instancia le negaron la solicitud el primer día de junio.

Los abogados de Daniela Salinas insistieron y lograron el arresto domiciliario este viernes, dictado por la Cámara Federal de Apelaciones. Los magistrados privilegiaron la “unificación familiar” de la niña, además de tener en cuenta que la acusada no tiene antecedentes penales y hasta su propio padre aseguró que velará para que no se escape.

La presunta narcodocente, que ahora tendrá una pulsera de GPS en su tobillo, está imputada por tenencia de estupefacientes para comercialización, delito por el cual puede recibir una pena de 4 a 15 años de cárcel si es encontrada en un futuro juicio. El mismo panorama afronta su pareja, el Flogger Guzmán.

Temas relacionados: