"Todas tenemos hijas y todas son libres o eran libres en nuestro pueblo. Todos confiábamos en todos y éramos amigos y ahora sabes que no es así, que cualquiera nos puede arrebatar a nuestra hija en tres cuadras". Con esas palabras, la madre de Julieta Abigail Del Pino describió cómo se vivía en la localidad santafesina de Berabevú hasta ayer, día en que su hija fue hallada muerta, enterrada y con signos de abuso sexual.
Fabiana Morón reclamó entre lágrimas justicia por el femicidio de su hija Julieta y pidió que “si hay más cómplices, que aparezcan” en medio de una movilización en la plaza principal de la ciudad de Berabevú, al sur de la provincia de Santa Fe.
“Necesito que no me abandonen, necesito que me ayuden a seguir pidiendo justicia porque mi Julieta puede ser cualquier Julieta de ustedes”, agregó.
Morón reconoció que su hija “pregonaba el movimiento Ni Una Menos y dijo ante los presentes que “las mujeres no son un objeto, por favor eduquen, que sea la primera y la última en Berabevú y en todo el mundo”.
Por último, recordó a su hija, a quien ella llamaba “Pupi”: “Era un amor, un sol como toda hija, era mi compañera”.
El femicidio de Julieta Del Pino
La joven de 19 años fue encontrada asesinada en el interior de un pozo y tapada con cal en una vivienda de la localidad santafesina de Berabevú y por el femicidio detuvieron al hombre que vivía allí y que era conocido de la víctima.




