El presunto líder narco, quien intentó fugarse dos veces del penal Almafuerte, de Cacheuta, fue trasladado al penal de máxima seguridad de Chubut. Cuenta con dos condenas a prisión perpetua como autor intelectual de tres homici

Analizan el perfil criminológico de El Gato Araya para designarle un pabellón en el Penal de Rawson

Por UNO

Por Soledad [email protected]

"Acá están todos los presos que quisieron escaparse de todas las cárceles federales del país", aseguró una de las autoridades del penal de máxima seguridad de Rawson, en Chubut, cárcel de la que aseguran que es casi imposible escapar.

Allí fue recibido Marcelo El Gato Araya, uno de los presos más conocidos en Mendoza por sus antecedentes relacionados con la droga y con varios crímenes. Fue trasladado al penal más seguro del país luego de haber protagonizado dos llamativos intentos de fuga en la cárcel Almafuerte, de Cacheuta.

Pero todavía no tiene un sector designado. "Ahora se encuentra en el sector C, donde está en observación. Allí se analiza todo su perfil criminológico y antecedentes para ubicarlo en el sector que le corresponda", explicó a este portal el funcionario y se espera que en esta semana sea ubicado.

Araya llegó el sábado con una comisión conformada especialmente para su traslado y garantizar su llegada. "Su ingreso fue tranquilo, sin inconvenientes, ni nada relevante", comentó.

Parte de la investigación que se realiza sobre los antecedentes de Araya es para determinar si dentro del penal de Rawson hay otros internos con quien haya tenido problemas en su trayectoria delictiva, o en caso contrario, si tiene algún posible aliado. "De todas formas, siempre hay internos que se conocen", señaló la autoridad de esa penitenciaría.

Antecedentes

Marcelo Javier Araya, conocido como El Gato, fue capturado en enero de 2010 en Buenos Aires, acusado de ser el instigador de una serie de homicidios ocurridos en torno a una guerra de bandas con Daniel El Rengo Aguilera, jefe de la barra brava de Godoy Cruz Antonio Tomba, con quien se disputaba el liderazgo del barrio La Gloria, de Godoy Cruz.

Fue condenado dos veces a prisión perpetua por el homicidio de Ezequiel Salas y por el doble crimen de dos albañiles que fueron brutalmente asesinados en una casa del Rengo Aguilera de El Carrizal.

Además tiene causas federales por comercialización de drogas y contrabando de mercadería a Chile, causas por las que aún no fue juzgado.