Luego de la detención del autor de un violento asalto en un quiosco de Godoy Cruz, el procurador de la Corte, Alejandro Gullé, apuntó con que las penas que se les impone a delincuentes deben ser más fuertes y en los casos de personas con muchos antecedentes graves las condenas deben ser las máximas. Agregó que esto depende de lo que piden los fiscales y los jueces que definen las penas.
Alejandro Gullé les pidió a los jueces que den penas más duras a delincuentes violentos
El jefe de los fiscales, Alejandro Gullé, dijo que la seguridad depende de la Policía, del Ministerio Público Fiscal y también de los jueces que condenan

Alejandro Gullé indicó que la seguridad no solo depende de la Policía, sino de los fiscales y de los jueces cuando ponen una pena.
"La seguridad no la hace solo la Policía, sino que el Ministerio Público Fiscal contribuye de una manera muy fuerte y los jueces también. Cada uno tiene que cumplir su rol adecuadamente", expresó Alejandro Gullé en una entrevista en el programa Primeras Voces, de Radio Nihuil.
Sostuvo: "No es una crítica, pero los jueces en el momento de dar una condena y los fiscales al momento de pedirla, tienen que ser suficientemente fuertes y firmes para que sirva, no solo para reinsertarlo socialmente sino que tenga un efecto sancionatorio".
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"La cárcel no es solo para resocializar a las personas porque esto es una quimera. La pena tiene también un fin retributivo que es sancionatorio por haber efectuado una conducta dañina, antisocial y repudiable por parte de toda la sociedad".
Alejandro Gullé detalló los pedidos de captura sobre el delincuente
Carlos Javier Estrada Marfiliu, de 38 años, "es una persona que tiene un frondoso prontuario y tiene tres condenas. Estaba con libertad, pero con pedido de captura en dos causas. Más temprano que tarde iba a caer detenido, pero lamentablemente todos vimos como golpeó salvajemente a la chica del quiosco" de Godoy Cruz en un asalto ocurrido a las 7.30 del lunes.
Los pedidos de captura eran por haber cometido en dos robos agravados con el uso de arma de fuego que no se pudo comprobar su aptitud para el disparo. "Cumplió condenas por evasión y varios robos agravados, pero salía y volvía a delinquir".
"Cuando las penas que se imponen no son lo suficientemente fuertes pasa esto. El hombre con estos antecedentes me parece que no debió ser condenado a penas mínimas o casi mínimas, porque su prontuario habla por si mismo a la proclividad que tiene para continuar delinquiendo y que no se reinsertó socialmente", agregó Gullé.
El procurador se refirió a las penas que ponen los jueces
El jefe de los fiscales reiteró que cada uno debe cumplir su rol y que es necesario dejar de pensar en que las penas mínimas son sanciones suficientes para las personas que no tuvieron oportunidades: "Debemos asumir esta situación y cumplir nuestros roles".
"Al momento de dictar una sentencia hay que pensar muchas cosas. Lo mismo les digo a los fiscales, que no vayan por la mínima, que el juez ponga lo que considera, pero ellos deben pedir la sanción creen que corresponda", detalló.
Diferenció que cuando el delito que una persona comete no es grave y es la primera vez que ocurre, sí se le puede dar oportunidades y el mínimo para que la gente se reinserte, "pero en delitos que son graves, que hay armas, que son reincidentes, claramente no se puede ir a los mínimos".
"Las personas que son benevolentes al poner una pena cambian su pensamiento cuando les ocurre a ellos o a un familiar. Creo que no es necesario llegar a esos extremos de sentir en carne propia el dolor de lo ocurrido para llegar a cambiar un pensamiento. Creo que es necesario cambiar o ahondar en las necesidades de la sociedad. No hacemos más que representar los intereses de la sociedad, por lo menos los fiscales", concluyó el procurador de la Corte, Alejandro Gullé.