Absuelta

Absolvieron a mujer trans acusada de trata de personas

Una mujer trans acusada del delito de trata de personas con fines de explotación sexual fue absuelta. Según el fallo "fue víctima del poder punitivo del Estado"

Por UNO

(Editado por Pablo González) Una mujer trans acusada del delito de trata de personas con fines de explotación sexual, fue absuelta por el Tribunal Oral Federal 1 (TOF) de Neuquén, tras el pedido formulado por el Ministerio Público Fiscal en el juicio oral a la que fue sometida, informaron fuentes oficiales.

La ONU declaró al 30 de julio como el Día Mundial contra la Trata de Personas.

El juez Alejandro Cabral, en su fallo, aseguró que la imputada “fue víctima del poder punitivo del Estado por ser vulnerable; víctima y no autora de delito alguno, perseguida por más de 6 años por un delito que no cometió”.

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Sostuvo que “el expediente en el cual ni siquiera se respetó la identidad autopercibida, se encuentra sustentado en estereotipos y sesgos que no pueden ser tolerados por el Poder Judicial”. El magistrado aseguró que “al proceso penal sólo llegan los vulnerados y se juzga sistemáticamente a los pobres y excluidos”, e hizo alusión a conceptos como “aporofobia o animosidad, hostilidad y aversión hacia la pobreza”.

La mujer, identificada con el nombre de Martina, fue procesada hace seis años por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual, según la ley 26.482.

El fiscal federal Miguel Palazzani, y la titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), Mariela Labozzeta, en sus alegatos pidieron la absolución de Martina aludiendo “a violaciones múltiples a sus derechos humanos, la falta de perspectiva de género y diversidad, violación al plazo razonable, condición de víctima y criminalización del eslabón más débil”.

La Dirección Provincial de Diversidad presentó un informe al Tribunal con la firma de su director, Adrián Urrutia; la asesora legal, Mariana González y la psicóloga Beatriz Fernández, “dando cuenta de las vulnerabilidades de Martina, su condición de mujer trans, migrante, indocumentada, trabajadora sexual, una persona social, cultural y económicamente excluida, brindando una necesaria aproximación interseccional hacia el caso y situación particular de quien era perseguida por el Estado”.

Urrutia dijo que “estamos muy contentas y contentos de que haya por lo menos un sector del Poder Judicial que empiece a sacarse de encima los prejuicios a la hora de dictar sentencia, de valorar prueba, de acusar”.

“Acá hay un estigma social que atraviesa también a la justicia y a quienes trabajan en la justicia; entonces una mujer travesti, trabajadora sexual, extranjera pobre, negra, la hacía ser culpable y la tuvieron seis años con la causa, por eso celebramos este fallo con perspectiva de género y de diversidad”, expresó.

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