Frente a la disyuntiva de ¿cuál contamina menos? ¿el tradicional libro impreso o el libro digital?, hay que partir de la base de que ambos tienen impacto ambiental, como todo lo que los seres humanos hemos producido y fabricado a través de la historia. Por lo tanto, no hay una respuesta 100% sustentable a esa pregunta. Ya veremos que la opción más amigable con el ambiente dependerá mucho del hábito de lectura de cada quien. Así y todo, esta pregunta sirve cómo disparador para analizar y entender un poco mejor qué implica para nuestro entorno la producción de estos bienes y, en base a eso, buscar algunas alternativas.

En primera instancia, muchas personas piensan que la respuesta lógica es que el libro papel tiene mayor impacto ambiental por el evidente consumo de madera necesario para su producción. Además, cuando el ebook apareció en el mercado se lo presentó como una alternativa más sustentable que permitiría la lectura libre del uso de papel.

libro (1).jpg
(Foto: Unsplash)

(Foto: Unsplash)

Sin embargo, la producción de los dispositivos para la lectura de libros digitales, tiene un alto impacto negativo en el ambiente. Según el informe Click Clean, elaborado por Greenpeace en 2017, alrededor del 7% del consumo energético global proviene de la demanda digital y agrega que "si internet fuera un país, sería el sexto en términos de emisiones, y si le sumásemos las emisiones generadas por los aparatos electrónicos que requiere la navegación, sería la industria que más emisiones genera".

►TE PUEDE INTERESAR: ¿Puede la tecnología aumentar la transparencia de la compensación de carbono?

Además debe considerarse que, tal como surge del artículo "El impacto ambiental de la edición digital":

  • "El impacto del Kindle es de 168 kg de CO2, que equivale a 22,5 libros de papel en EEUU. (Fuente: Cleantech Group).
  • Para compensar el impacto de un dispositivo de lectura digital en Suecia, habría que leer 33 libros digitalizados de 360 páginas cada uno. (Fuente: Real Instituto de Tecnología de Suecia).
  • Se necesitan 15 años para amortizar la huella de carbono de un libro electrónico (Fuente: Carbone 4, consultora ambiental francesa).
  • Un Ipad genera 130 kg de CO2 en una vida útil de 3 años. (45 % de las emisiones generadas en su fabricación; 49 % en su uso; 6% en su transporte y tratamiento como residuo)".

En tal sentido, según surge del portal español Ecoembes:

  • Los libros digitales "requieren de la extracción de 15 kilos de minerales entre los que están la arena y grava. Sin embargo, un libro de papel consume aproximadamente unos 300 gr de minerales".
  • La fabricación de los libros de papel emite 100 veces menos de gases de efecto invernadero que un libro electrónico.
  • De media se necesitan 79 litros de agua para producir sus sistemas de cableado y baterías.
libro (3).jpg
(Foto: Unsplash)

(Foto: Unsplash)

Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta cuando hablamos de electrónicos e impacto ambiental es la extracción de metales que se requieren para su fabricación, como el coltán, el litio, el cobre y el oro, así como también el cadmio, estaño y plomo, entre otros.

Otro dato no menor a considerar es el gran consumo energético que implica su uso, no solo en términos de carga, sino también para el almacenamiento de datos en la nube, lo que requiere de un enorme sistema de procesamiento que se encuentra en funcionamiento las 24 horas del día y emite enormes toneladas de GEI.

Asimismo, la vida útil de estos dispositivos resulta ser mucho menor que la del libro tradicional que, si se conserva adecuadamente, puede durar toda la vida.

Según ASPAPEL "se necesita leer al menos 33 libros de 360 páginas cada uno en algún dispositivo de lectura digital o eReader para amortizar el coste medioambiental de todo el ciclo de vida de su impresión en papel".

Ahora bien, ¿cuál es el impacto ambiental del libro impreso?

  • Según la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (Aspapel), "imprimir un libro de tapa dura de unas 300 páginas libera cerca de 1,2 kg CO2" (lo que equivaldría a 115 búsquedas rápidas en internet de menos de un minuto de media, o a dos horas en total de consulta digital).
  • Para producir una tonelada de papel se utilizan 27 mil litros de agua.

Otro de los puntos en contra para los libros impresos es el transporte, que suele ser una de las variables más complejas para todo tipo de producto a la hora de medir la huella de carbono y buscar la carbono neutralidad. En este caso, según el artículo ¿Cuál es el impacto ambiental de leer un libro en papel?: "El peso medio de un libro ronda los 880 gramos, y dado que suelen enviarse en camiones o furgonetas, las emisiones asociadas a transportarlo cada kilómetro suponen unos 80 gramos por cada 1000 kilómetros".

libro (2).jpg
(Foto: Unsplash)

(Foto: Unsplash)

Asimismo, debemos preguntarnos ¿Qué pasa si los libros que fueron impresos no se venden? En este caso pueden darse dos escenarios: o se destruyen para la obtención de pasta de papel o se incineran, liberando aún más gases de efecto invernadero. Lamentablemente, son muchos los libros que no se venden: "En España, se publican más de 246 millones de libros (ejemplares, no títulos). Los editores sólo logran vender 153 millones, según datos de 2013 de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE)."

¿Podríamos imprimir libros de formas más sustentables? Veamos algunas alternativas que nos permitirían reducir el impacto ambiental de los libros papel:

  • Utilizar papel reciclado.
  • Elegir tapa blanda en lugar de tapa dura.
  • Preferir libros de bolsillo o de letra más pequeña
  • Imprimir libros sin ilustraciones y hacer impresiones en blanco y negro.
  • No utilizar blanqueado de páginas ni satinado o plastificado.

¿Qué alternativas tenemos quienes elegimos seguir leyendo en papel?

  • Comprar libros usados o intercambiar libros.
  • Buscar opciones de impresión bajo demanda, de esta forma se fabrica lo que va a leerse, no lo que se espera vender.

En definitiva, podemos entender que el formato más sustentable depende del lector, el eBook sería el más ecológico a partir de un hábito de lectura de más de 30 libros (largos) al año.

►TE PUEDE INTERESAR: Tres "elefantes blancos" podrían sumar amplios espacios verdes en los barrios porteños

Temas relacionados: