Un mendocino que vive en Córdoba fue con su pareja al cine este miércoles e intentó ingresar con dos gaseosas. Los empleados del lugar le retuvieron las bebidas aduciendo que no estaba permitido entrar a las salas con productos comprados afuera, que sólo podían ingresar alimentos comprados allí.
Pero el joven se puso firme contra los empleados de la cadena Hoyts de Patio Olmos y les dijo que había una legislación que amparaba a los consumidores y que en los cines que venden comida tienen que dejar pasar alimentos a los espectadores, sea cual fuere el lugar donde se haya comprado. Y filmó parte de la discusión.


