Lucio A. Ortiz
Hay días que los hinchas recuerdan para siempre. Son imborrables para la memoria colectiva. Son marcados en el calendario como hitos para la historia de los clubes.
Quedan sellados y son fechas que remiten a un título de campeón, a un ascenso, a una goleada o a un partido memorable de un ídolo.
Y también la trascendencia cobra mayor valor cuando los historia se refiere a un hecho internacional. Godoy Cruz Antonio Tomba tuvo una fecha histórica el 17 de febrero de 2011, cuando debutó en la Copa Libertadores contra el equipo ecuatoriano Liga Deportiva Universitaria de Quito.
Desde Ecuador ese equipo llegó con la dirección técnica de Edgardo Bauza, actual DT de la Selección argentina, y traía como datos relevantes de presentación que fue campeón de la Copa Libertadores de América en 2008, campeón de la Sudamericana en 2009 y ganador de la Recopa Sudamericana en 2009 y 2010.
Datos importantes para un equipo de esa nación del Pacífico que rompió el molde para convertirse en un conjunto fuerte y ganador, para que su nombre saltara los límites sudamericanos.
Fueron 30 mil los hinchas de Godoy Cruz asistieron al estadio Malvinas Argentinas para ver jugar a un equipo mendocino por primera vez en una competencia internacional oficial.
El Tomba tenía al mejor mediocampo de Argentina para envidia de los grandes. Carlos Sánchez, Nicolás Olmedo, Ariel Rojas y Diego Villar, y en el banco de suplentes estaban Mariano Donda e Israel Damonte. Jugadores que triunfaron en otros clubes, ganaron títulos y siguen demostrando que son figuras.
El DT uruguayo Jorge Da Silva puso de titulares a Sebastián Torrico, Roberto Russo, Leonardo Sigali, Nicolás Sánchez y Zelmar García; Carlos Sánchez, Olmedo, Rojas y Villar; Pablo Miranda y Rubén Ramírez.
Después ingresaron en el ST Emir Faccioli por Russo; 14' Alvaro Navarro por Miranda, y 44' Donda por Ramírez. No entraron: Nelson Ibáñez, Damonte, Rodrigo Salinas y Adrián Torres.
Bauza armó a Liga de Quito con: Alexander Domínguez; Jorge Guagua, Ulises de la Cruz y Diego Calderón; Neicer Reasco, Patricio Urrutia, Enrique Vera, José Valencia y William Araujo; Luis Bolaños y Carlos Luna. También jugaron: Paul Ambrossi, Fernando Hidalgo y Mier Bolaños.
La crónica de Ovación, en Diario UNO, publicada el día siguiente, titulaba "Malvinas histórico" y decía que el estadio fue testigo de un suceso internacional al recibir por primera vez la Copa Libertadores".
En otra página, refiriéndose al partido el título era: "Tomba de corazones valientes". Y comenzaba así: "La alegría tombina no tiene fin: tiene debuts gloriosos, como aquel del domingo y como este del jueves. Son esos mismos corazones valientes que registraron su primer ticket en la Copa Libertadores y quedaron abiertos a muchos boletos de regalos y a muchos bonus que tendrá este equipo a lo largo de 2011".
A los 16' se produjo una gran jugada de Tito Ramírez por la izquierda que terminó con un rebote para la entrada del uruguayo Carlos Sánchez, que convirtió el primer gol histórico de Godoy Cruz en la Copa.
En la segunda parte igualó el visitante con un cabezazo de Reasco (8') y la crónica marcaba: "Godoy Cruz tuvo continuidad anímica para no caerse después del empate. Y esa persistencia habilitó piernas y alternativas, como un tiro libre que llegó a la cabeza de Nicolás Sánchez". Fue el 2 a 1 a los 14'.
Luego hubo una reacción de la Liga de Quito con algunos cambios de Bauza. "Pero la vitalidad volvió y el regenerativo fue directo al cerebro de esos jugadores tombinos, que estaban vírgenes de copas y parecieron abuelos de experiencia, redondeando un debut espectacular".
Se había consumado el primer triunfo del Tomba en el grupo 8 que integraban también otros ex campeones de la Libertadores, como Independiente de Avellaneda y Peñarol de Montevideo.
Años después, de esos jugadores de Godoy Cruz, varios llegaban a ser campeones de la Libertadores como Torrico con San Lorenzo; Rojas y Carlos Sánchez con River Plate, en donde también alzaron la Sudamericana y la Recopa.
Esa noche el presidente de Godoy Cruz, Mario Contreras, decía emocionado: "Es el día más importante de mi vida. Es algo trascendental para la institución. La participación en la Copa genera más responsabilidad y detrás hay un gran esfuerzo de todos". Fue histórico para Mendoza.



