Lucio A. Ortiz
Con un plantel de figuras que jugaban en el ámbito nacional, la Selección argentina de fútbol iniciaba la preparación para el Mundial 1978. Era el 15 de febrero y estaban todos instalados en la Villa Marista en Mar del Plata. El Mundial recién se iniciaría el 1 de junio, pero el DT César Menotti tenía planificado un estricto plan de entrenamientos y concentraciones a lo largo de los 4 meses previos al torneo.
En Mar del Plata, con el profesor Ricrdo Pizzarotti y los ayudantes de campo Rogelio Poncini y Roberto Saporiti se inició una especie de pretemporada, ajena a las que habían hecho los jugadores en sus equipos.
En esos días de febrero Menotti tenía en claro que llamaría a Osvaldo Piazza, que jugaba en Saint Etienne, Francia, y a Mario Kempes, de Valencia, España.
Pero el marcador central Piazza tenía problemas y en lugar de llegar el 7 de marzo, a la segunda concentración, pidió venir a Argentina el 24 y quedarse hasta el Mundial. Y Menotti respondía ante esta inseguridad "No pasa nada. Tendré que buscar a alguien y ya lo tengo decidido. Si no viene lo voy a citar a Luis Galván, de Talleres, y si viene... también".
Además el Flaco Menotti seguía sosteniendo "los titulares de adelante son Houseman, Luque y Bertoni". ¿Y Bravo?, le consultaron: "Anda un barbaridad. Se mueve, se destapa, busca, juega. Me gusta cómo está trabajando".
Y agregó: "Se supone que Kempes puede ser el 10 y que si Villa anda bien sería el 8. De 5 tengo a Rubén Galván y a Gallego.
En una de las prácticas que se permitió el ingreso de la prensa, con chaleco rojo jugaron: Fillol; Pagnanini, Olguín, Passarella y Tarantini; Villa, Gallego y Ardiles; Houseman, Luque y Ortiz. Con remera blanca estaban: La Volpe; Hugo Alves, Daniel Killer, Capurro y Bottaniz; Maradona, Rubén Galván y Valencia; Bertoni, Bravo y Larrosa. También intervenían en las prácticas Baley y Oviedo.
Ganaron los titulares de pechera roja 3 a 0 y Menotti le hizo muchas indicaciones a Villa. Por ahí pasaba el juego ofensivo del equipo. "No, Villa, no baje tanto, ubíquese más adelante, donde le sea más fácil iniciar el juego".
El único jugador de barba del plantel obedecía los consejos, mientras por el otro sector Ardiles recorría la cancha como una "ardilla", escribía Carlos Ferreira en El Gráfico.
Los cronistas no pudieron continuar viendo la práctica en determinado momento, porque dos soldados se acercaron para advertir que se les había terminado el tiempo para estar en un costado de la cancha.
La custodia la realizaban los militares dentro de una dictadura en donde el teniente coronel Jorge Rafael Videla ejerció el poder de 1976 a 1981, en el llamado Proceso de Reorganización Nacional.
A la concentración de Villa Marista concurrió el coronel Aldo Máspero, jefe de la Agrupación Artillería Defensa Aérea, que tenía a cargo la seguridad en la zona y les advirtió: "No salgan solos, no vayan a lugares desconocidos cuando tengan días libres".
Otro de los temas que debía dar el visto bueno Menotti, le correspondía al integrante del cuerpo técnico Roberto Saporiti, que debía elegir a otros técnicos para ocupar cargos de colaboradores. Se nombraba a Osvaldo Zubeldía, Humberto Maschio, Carlos Bilardo, Vicente Rodríguez y Jorge Griffa.
En la Villa Marista se permitía la salida de los jugadores en los fines de semana y el plantel iba a seguir en Mar del Plata hasta el 20 de marzo en donde iniciaría otra concentración en el predio de José C. Paz, más cerca de la Capital Federal.
Del plantel que inició en febrero de 1978 la preparación para la Copa del Mundo de la FIFA se incorporaron Luis Galván y Norberto Alonso y llegó Kempes, de España. Piazza nunca vino. Después el DT dio la lista definitiva y sacó a tres.
Todo indica que en el caluroso febrero del '78, el Flaco Menotti tenía pocas dudas y muchas certezas.




