Apenas unos segundos antes el propio Mariano Andújar era el que repartía piñas contra los jugadores de Gimnasia.
Nada de eso le importó a Franco Niell, que fue uno de los únicos futbolistas que puso su mente en frío y actuó con sensatez en medio de las patadas y las trompadas.
Niell protegió a su rival Andújar de las agresiones salvajes que le estaban propinando sus compañeros del Lobo, mientras el arquero ya estaba en el suelo.
La imagen se viralizó rápidamente y el chiquitito de Gimnasia recibió elogios por doquier en las redes sociales.
