El arquero de Independiente Gonzalo Rehak reconoció que lloró cuando tuvo que "dejar el arco por una lesión" porque "quería terminar de jugar el clásico, lo que tanto había soñado desde chico", tras el éxito ante Racing por 1 a 0, anoche, de visitante.
"Me tiró el recto anterior de la pierna derecha al hacer un saque de meta y ya no pude seguir porque no quería arriesgar para no perjudicar al equipo", aseveró ante los periodistas.
"Lloraba más porque no podía terminar el clásico que por el dolor, pero igual me voy muy feliz por ganarle a Racing", refirió el guardavalla de 24 años.
"Siendo hincha de Independiente estoy muy agradecido de haber tenido esta primera oportunidad de jugar el clásico. Desde muy chico estoy en el club y siempre soñaba con jugar este partido", reveló Rehak.


