Apenas terminó el Superclásico se desató el festejo alocado de los jugadores. Los de Boca se retiraron sin dar declaraciones.

Euforia por un lado, silencio por otro

River le volvió a ganar a Boca, esta vez en la Bombonera, y la alegría fue toda millonaria.

Una vez que Mauro Vigliano pitó el final del partido, y tras un incidente entre Nandez y Borré, la locura de los jugadores de La Banda se desató en el campo de juego.

En la otra vereda, los protagonistas xeneizes se fueron masticando bronca y sin dar declaraciones.


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