Por Lucio Ortiz
Enviado especial a Rusia
El viaje de Moscú a Kazán, distante 815 kilómetros, será nuestra tercera salida de la capital rusa tras haber ido a Nizhni Novdorod (400 km) y a San Petersburgo (720 km). Otra vez en coche camarote que demandará 11 horas y media de ida y la vuelta, tras el partido, será un poco más larga porque ese enviado regresará en el "lechero" (también camarote), como se denomina a los transportes que tienen muchas paradas.
El transporte público ha sido desbordado por la presencia de argentinos y una minoría de franceses. Se agotaron los pasajes para los vuelos y para los trenes habituales y por supuesto para los que pusieron especialmente, como refuerzos, para el Mundial. Se los denomina "trenes FIFA" y así figuran en las pantallas informativas en las estaciones ferroviarias.
Los argentinos buscaron alquilar ómnibus especiales o vehículos más pequeños para trasladarse más al oriente (al este de Moscú) rumbo a la ciudad de los tártaros.
La aventura se renueva en Rusia 2018 y otra vez haremos la travesía en el tren, iremos al estadio para ver Argentina-Francia y volveremos a las 4 de la mañana para Moscú.
Que el cansancio no se note.
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