Aaron Avery, un muchacho de 22 años, finalizaba su turno laboral en el estadio SoFi ubicado en la ciudad de Los Ángeles. Era apenas su segundo día desempeñándose como empleado de seguridad para el Mundial.
Volvía de su segundo día trabajando en el Mundial, pero nunca llegó a casa: "Es devastador"
Un joven trabajador perdió la vida en Los Ángeles tras su jornada en el Mundial. La familia exige justicia ante la trágica muerte
Caminaba de regreso a su hogar luego del partido disputado entre las selecciones de Irán contra Nueva Zelanda durante el Mundial. Cerca de las diez y media de la noche del lunes, un conductor atropelló al peatón en las cercanías de la avenida Van Ness, provocando un escenario dramático.
Una tragedia que entristeció a Los Ángeles
Tras el suceso, Norma Quinn, tía del joven atropellado, transmitió el sentimiento del círculo íntimo ante los periodistas televisivos. La familiar relató con suma tristeza: "Es un momento muy devastador para mi familia". Minutos más tarde, aportó más contexto sobre el sufrimiento de sus allegados: "Era el bebé de mi hermana. Es muy devastador".
Los servicios de emergencia trasladaron al herido de urgencia hacia las instalaciones del centro de salud más cercano. Los reportes confirmaron que el paciente presentaba una lesión cerebral traumática bastante crítica.
Los médicos decidieron conectarlo de inmediato a las máquinas de soporte vital para mantenerlo respirando. Lamentablemente, los profesionales dictaminaron el deceso durante el transcurso del día posterior. A pesar de la repentina muerte, sus seres queridos permitieron la donación de órganos. El corazón, los pulmones, el hígado junto con los riñones del joven permitirán preservar hasta ocho vidas ajenas.
Reclamo de justicia
El círculo íntimo sostiene fuertes sospechas contra el individuo al mando del volante. Según la información brindada por los propios parientes, el automovilista transitaba superando los límites de velocidad o bajo los efectos de sustancias prohibidas.
La tía del muchacho precisó su punto de vista basándose en comentarios extraoficiales. La mujer señaló lo siguiente: "Por lo que me dijeron, había una gran posibilidad de que la velocidad jugara un papel, además el sujeto estaba bajo la influencia".
Por su parte, el conductor intentó defenderse argumentando que le resultó imposible advertir la presencia del peatón debido al horario nocturno. Agregó también que la vestimenta totalmente oscura del joven empeoró la visibilidad en la calle.
Monique Yates, hermana del trabajador de seguridad del evento, cuestionó esa explicación con total firmeza. La mujer sentenció: "Dices que no viste a mi hermano caminando porque vestía todo de negro". "No importa qué color llevaba puesto. Esa no puede ser una excusa de por qué atropellas a alguien", agregó.





