El último refuerzo en llegar a River es un viejo conocido, el Chino Ariel Rojas. El volante ex Godoy Cruz era una pieza clave del mediocampo de aquel equipo que consiguió la Copa Libertadores 2015 pero en el receso de mitad año decidió no renovar su contrato y dejar el club a días de disputar la semifinal.
En una charla con Olé el volante reconoció que le había quedado la espina clavada. "No me sentí campeón de la Libertadores", admitió el Chino en su regreso al Millonario. "Eso hay que dejárselo a los protagonistas de la semifinal y la final", agregó el zurdo.
"Fue una decisión difícil. Sabía que se jugaba una fase importante; pero analicé todo, decidí y lo asumí", explicó Rojas respecto a su partida. A la distancia, el volante de 31 años pudo analizar aquel momento y reflexionar al respecto. "Me arrepentí de la forma en que me fui. Lo sufrí muchísimo", contó.
De todos modos, el destino hoy vuelve a encontrarlo con la banda roja. "Hoy la vida y el fútbol me dieron la oportunidad de estar acá. Hice lo necesario para volver a jugar donde quería jugar", manifestó. Y agregó: "Mi prioridad era volver".
Sin embargo, una vez que había decidido dejar Cruz Azul, el Chino primero debió dialogar con su viejo/nuevo entrenador, Marcelo Gallardo. "Tenía que saber si River me iba a necesitar, pero cuando me enteré que estaba el interés hice todo lo posible por volver", explicó la rueda de auxilio del Millonario.
Volver. Eso hizo el Chino Rojas. Quizás los años le demuestren que nunca debería haberse ido, pero la actualidad lo encuentra nuevamente en Núñez, dispuesto a arrancar una nueva ilusión llamada Libertadores: "Sabemos que el objetivo principal es la Copa".
Fuente: Olé.
