San Lorenzo arrancó el clásico ante River de la mejor manera: ganando gracias a un gol de Blandi a los 13 minutos del primer tiempo. Pero la alegría para la gente del Cuervo duró poco.
Porque el árbitro, instantes después, sancionó una mano de Angeleri y le otorgó al Millo la posibilidad de empatar a través de la pena máxima.
La acción de Angeleri:
Sebastián Driussi fue infalible desde los doce pasos y puso las cosas 1-1, en 18´ de iniciado el pleito.



