Inicio Primera A River Plate
El Millonario estuvo lejos de lo que puede dar. El mejor del equipo de Marcelo Gallardo fue Matías Kranevitter, quien tuvo un primer tiempo impecable. El resto.

El único rescatable de River

La tenacidad y el despliegue de Matías Kranevitter fue lo más rescatable de un River que evidenció muchos errores defensivos y que tendrá que mejorar bastante si quiere tener chances de superar a Boca en la serie de Copa Libertadores, por los octavos de final.El "colorado" hizo un primer tiempo superlativo, porque estuvo solo en la pelea que le planteó Boca en el mediocampo, con Adrián Cubas y César Meli, sobre todo porque ni Ariel Rojas, ni Carlos Sánchez lo acompañaron con criterio. 

En el segundo tiempo, el "Vasco" Arruabarrena colocó a Fernando Gago y ya el juego de Kranevitter, a esa altura cansado, no fue el mismo y sucumbió. 

En general River no tuvo un partido lucido, varios de los "parches" que colocó Marcelo Gallardo no funcionaron, sobre todo el de Emanuel Mammana por Gabriel Mercado, en el lateral derecho. 

Solo el uruguayo Rodrigo Mora fue el que "salvó las papas" en el ataque "millonario", porque el colombiano Teófilo Gutiérrez apenas si gravitó y el ingreso de Fernando Cavenaghi no le aportó nada a la ofensiva visitante.

Otra de las pruebas que colocó el "muñeco" fue el ingreso de Sebastián Driussi en la zona de creación, por sobre Gonzalo "pity" Martínez y Leonardo Pisculichi, pero el efecto que tuvo en el partido fue poco, más allá de que buscó asociarse con Mora y Teo. 

River tuvo muchos puntos bajos en su producción como el de Carlos Sánchez, que solo tuvo un remate en el travesaño, Leonel Vangioni y Mammana, pero tampoco se modificó la estructura con el ingreso de "Pity" Martínez y Cavenaghi. 

La dupla central conformada por Jonathan Maidana y Germán Pezzella alternaron más fallas que aciertos y quedaron expuestos en cada centro atrás que Boca utilizó como recurso ofensivo y por el cual llegó el primer gol convertido por Cristian Pavón.

El retroceso defensivo "millonario" será una de las cuestiones a resolver por Gallardo, en este tiempo de "superclásicos", habida cuenta que la versión 2014, ya es un recuerdo, cada vez más lejano.

Temas relacionados: