Rubén Rézola y Brenda Rojas, los últimos representantes argentinos en el canotaje de velocidad, se despidieron de los Juegos Olímpicos 2021 sin haber podido alcanzar la final de sus respectivas competencias.
Rubén Rézola y Brenda Rojas se despidieron de Tokio 2020
Rézola quedó 7mo. en su semifinal del kayak individual masculino (K1 200 metros). El palista santafesino, de 30 años, firmó sobre el recorrido dispuesto en el Canal Sea Forest de la capital japonesa un tiempo de 36s. 552/1000, con lo que apenas superó al lituano Mindaugas Maldonis (36s. 637/1000).
El kayakista argentino, radicado en la localidad de Tigre, llegó a 1s. 438/1000 del ganador de la semifinal, el húngaro Sandor Tokta (35s. 114/1000).
Rubén Rézola había intervenido anteriormente en Londres 2012, cuando –junto al barilochense Miguel Correa- logró la 5ta. colocación (diploma olímpico) en la final de la K2 200 metros.
El santafesino se subió al podio en los tres últimos Juegos Panamericanos: firmó plata en Guadalajara 2011; oro en Toronto 2015 (ambos en la modalidad K2 200) y bronce en Lima 2019 (K1 200)
De esta manera, Rézola participó de la llamada final B (que nuclea a aquellos que pugnan por las posiciones 9 al 16) y se situó 7mo., con un registro de 36s. 775/1000, para finalizar su campaña en los Juegos Olímpicos 2021 en la 15ta. ubicación.
Brenda Rojas se despidió en semifinales
Brenda Rojas culminó su intervención en los Juegos Olímpicos 2021, al finalizar 7ma. y última en la semifinal del K1 500 metros femenino.
La palista bonaerense, de 25 años, cerró su tarea con un tiempo de 1m. 58s. 301/1000, a más de 6 segundos de la ganadora de la manga, la neocelandesa Lisa Carrington, doble bicampeona olímpica.
La oriunda de la ciudad de San Pedro resultó marginada, inclusive, de la final C de la modalidad y cerró así su segunda experiencia olímpica, ya que en Río de Janeiro 2016 había alcanzado el 13er. lugar en K4 500.
La kayakista argentina ostenta dos medallas de bronce en la modalidad K4 500 en los Juegos Panamericanos Toronto 2015 y Lima 2019.
"No me quiero ir amargada de estos Juegos Olímpicos que fueron fantásticos para mi", manifestó Rojas a la transmisión oficial de la competencia.
"Sé que estoy compitiendo con las mejores del mundo y tengo que trabajar más para estar a su altura. Me voy mucho más contenta de competir en 500 metros que en 200 (estuvo cerca de acceder a semifinales también), y haberlo hecho en buena forma me hace sentir bien", confió.
"Fue un lujo estar en la misma serie que la neocelandesa Carrington, porque es un fenómeno y lo que necesito ahora es tener más fogueo en competencias con las mejores para seguir creciendo. Acá tuve la oportunidad de entrenar con la portuguesa Teresa Portela y parece estar a otro ritmo. Saber que hay gente que trabaja así es una experiencia fantástica. Y además es muy gratificante que se abran así a una, para pasarte sus experiencias y conocimientos", destacó.




