El caballo Code Breaker, inscribió su nombre en la prueba más grande del turf mendocino al imponerse en nada menos que el Clásico Santo Patrono Santiago con la monta de Cristian David López, corrido en el Hipódromo de Mendoza este jueves.
Clásico Santo Patrono Santiago: La alegría de los protagonistas del triunfo de Code Breaker
El cuidador y el jockey del zaino Code Breaker, ganador del Clásico Santo Patrono Santiago, hablaron sobre cómo lograron este triunfo en el Hipódromo de Mendoza
El zaino de cinco años, e hijo de True Cause y Covet, le robó la oportunidad de hacer historia a Kennedy Back de meterse en el selecto lote de ganadores de más de una edición, al pasarlo a cien metros del disco en un emotivo final.
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Ya realizado el pesaje post carrera, donde no superó los 61kg reglamentarios, el jockey ganador, Cristian López, de 46 años, expresó su alegría por haber obtenido su segundo triunfo en el Clásico Santo Patrono Santiago a lo largo de su extensa carrera. Además, en su declaración, López agregó un detalle menor, que abre las puertas a una historia de sacrificio y valor del caballo entrenado por Ramón Abrales.
El piloto de Code Breaker habló de una cierta reticencia a largar que tiene el pingo propiedad de los hermanos José y Diego López.
Ramón Abrales, el entrenador y cuidador de Code Breaker, habló de cómo se logra este tipo de triunfos en una pista de hipódromo y en uno de los clásicos más importantes del turf del interior del país. Ramón explicó el problema de largar del zaino. "Cuando lo trajeron de Buenos Aires (la compra), se le encontró una lesión muy grande, una fractura en la caña de una pata, de 16cm de largo", detalló Abrales, que luego agregó que por eso le cuesta largar, pero que después recupera fácilmente terreno, y "mientras más larga sea la carrera, mejor reacciona".
La historia de superación de Code Breaker
Mientras todos festejaban y recibían los premios del Clásico Santo Patrono Santiago, uno de los dueños se mantenía apartado, y con los ojos llenos de lágrimas, paseaba y trataba de tranquilizar al equino, nervioso por tanta gente y barullo alrededor.
Precisamente era José López, que contó la historia de superación del caballo ganador, y del trabajo en equipo para recuperarlo y hacerlo un campeón, luego de la compra, ocurrida hace tres años e Buenos Aires.
"Este caballo tuvo una historia bastante complicada. Vino con una lesión, y lo recuperó mi hermano (Diego), y por eso tenía miedo de salir de la gatera. Estuvo parado como un año, donde lo llevó Diego al campo. Nosotros somos de Tupungato, y allá descansó y se recuperó", confesó el propietario.
Posteriormente López agregó: "Luego se lo trajimos a Ramón Abrales, que lo preparó y lo sacó ganador, ya que es un caballo de mucha categoría".
Respecto al tema monetario, y si se recupera la inversión de la compra, y José no quiso hablar de números, pero confirmó que "no es un negocio, esto es una gustada. Tener un caballo de carrera es porque uno lo ama de verdad", cerró José López.







