El Barcelona consiguió el pase a la final de la Copa del Rey luego de igualar 1-1 con el Atlético Madrid, en el Camp Nou, y dejar el global 3-2 a favor del equipo Culé.
Cuando promediaba el segundo tiempo Lionel Messi tuvo la chance de pelota parada de aumentar en el marcador pero el travesaño le negó lo que hubiese sido otro exquisito tanto del argentino.
¡Era un golazo!

