Pablo González
La Lepra volvió a mostrar los dientes al traerse tres puntos importantísimos frente a Villa Dálmine, en Campana. Otra vez, como lo había hecho cuando superó a Quilmes en su estadio, volvió a demostrar que este equipo tiene carácter, sobre todo en este último tiempo y cuando juega de visitante.
Ante el Violeta mostró muchos aspectos positivos, varias virtudes. Por empezar fue todo un acierto la apuesta táctica que introdujo su conductor técnico, Gabriel Gómez.
El nuevo dibujo táctico 3-5-2 funcionó a la perfección. Una carta que el DT azul craneó durante la semana y casi nadie sabía que el equipo se iba a parar así en Campana.
La inclusión de Franco Negri, en lugar de Sebastián Sánchez, le dio mucha movilidad y tenencia de balón en la mitad de la cancha. Además de ocuparse de su banda a la hora de marcar, Negri se sumó al mediocampo. En este sector clave fue que Independiente le ganó la pulseada a un sorprendido Villa Dálmine, que nunca pudo dominar a su rival.
El trámite del partido sólo se equilibró cuando Kevin Gissi se fue expulsado tontamente cuando cometió una infracción innecesaria.
En este tramo del partido el equipo del Parque no se desordenó y tampoco renunció a atacar. Las cosas se emparejaron cuando el local se quedó con un hombre menos.
Pero todas estas virtudes tendrá que ratificarlas cuando el domingo reciba al encumbrado Gimnasia de Jujuy de su ex técnico Martín Astudillo. Deberá recordar y sacar lecciones del partido que perdió ante Sarmiento, cuando antes se había traído los tres puntos ante el Cervecero. Una situación igual a esta.
Fue una fecha positiva, ya que Flandria le ganó a Estudiantes en San Luis y Mitre a Boca Unidos. También le vendría bien que Quilmes le gane a All Boys esta noche, porque si bien estos cuatro equipos están involucrados en la lucha por la permanencia, el Albo y los puntanos dividen igual que Independiente.
A excepción de Riestra, que ya descendió, hay poca diferencia entre los que pelean. Si la Lepra encuentra regularidad, se podrá salvar.




