El monstruo FIFA también tiene errores, aunque cueste creer. Esta enormidad de institución tiene algunas aristas llamativas que debería pulir. Por caso, el aire acondicionado. Parece una tontera, pero no.
No hay grises. Es más, el propio Lionel Scaloni lo marcó en plena conferencia antes del debut, cuando decidieron apagar el aire porque interfería en los equipos de transmisión presentes y la carpa de prensa se volvió una caldera.
Con la tecnología de estos tiempos, no costaría mucho regular el sistema de refrigeración y hacerlo intermedio. Vale una aclaración: esto ha sido en Kansas, nuestra primera parada.
Veremos cómo siguen Los Fundamentalistas del aire acondicionado en Dallas la próxima escala de este viaje.
