La sanción de la FIFA a Lionel Messi por los insultos que le profirió a uno de los jueces de línea en el partido de Eliminatorias en el que Argentina le ganó a Chile por la mínima, es tema de conversación en cualquier mesa futbolera.
De las cuatro fechas se habla en cada rincón del planeta. Y el rosarino está tan perturbado como cualquiera de todos nosotros.
Sin embargo, hay alguien que logró robarle una sonrisa al astro del Barcelona y la Selección. Es que apenas llegó a Barcelona su familia lo recibió con los brazos abiertos.
Y Thiago, el mayor de sus hijos, corrió a abrazarlo logrando modificar el gesto adusto de su papá, el mejor jugador del mundo, por el de un hombre de familia, un hombre feliz.
Y sí, amigos. Messi es humano.




