Lionel Messi participó en tres de los cuatro goles del Barcelona ante el Eibar, primero originando la jugada que permitió a Munir El-Haddadi abrir el marcador a los ocho minutos, luego ampliando en brillante acción personal a los 41 y forzando y convirtiendo un penal a los 76.
En este último, para no ser menos y seguir llamando la atención de todo el mundo futbolero, la picó para que la pelota se metiera lentamente en el arco rival.
Una postal imperdible:




