Gonzalo Santo Tomas
La historia de Mauro Valencia puede ser para un guión de cualquier película de amor, esas que tienen un final perfecto y que todos siempre soñamos y algunos son privilegiados en vivirlo.
Es que el capitán de Alemán tuvo un fin de semana soñado y que nunca se olvidará.
El viernes pasado cumplió 28 años y fue a jugar las semifinales. Al otro día se casó y este domigo llegó minutos antes de empezar el partido. Y se le faltaba algo más a esta historia, entró y marcó el único gol de su equipo.
"Fue una decisión muy difícil de jugar, sobre todo las semifinales, porque un bochaso en el pie por ejemplo, me podía dejar rengo justo ante de casarme, pero lo hablé con mi esposa ( juega en la primera de Murialdo) y ella me entendió todo y esto se lo debo a ella", comenzó diciendo Mauro Valencia.
-Muchas emociones juntas
-Creo que nunca me había pasado de vivir tantas cosas tan lindas y fuertes como las que viví el fin de semana. Me llegaba un mensaje y me larga a llorar, compartir estos momentos con este equipo, que tengo la suerte que son todos amigos míos y la sumó que pudimos dar la vuelta olímpica. Te juro que esto no me voy a olvidar nunca más, es algo único.
Mauro Valencia hizo todas las divisiones inferiores en el club Teutón, hasta que llegó a primera división y hace tres años es el capitán del equipo, sobre esto dijo lo siguiente: "Es muy loco ser el capitán de este equipo, con algunos tenemos la misma edad y con otros no hay mucha diferencia. Ellos me hacen sentir el su respeto y apoyan cada decisión que tomó como líder de un conjunto".
-¿Por qué Alemán sigue saliendo campeón?
-Desde hace un tiempo se viene realizando un gran trabajo en divisiones inferiores y eso tiene sus frutos.




