Dos testigos relataron cómo fue el momento en el que fue quemada la sede de Rosario Central tras auxiliar al custodio que escapó de las llamas. Este hecho estaría relacionado con la violencia existente de los últimos días entre los hinchas canallas y de Newell's.
Tremendos testimonios sobre el incendio en la sede de Rosario Central
"Con un amigo lo socorrimos porque escuchamos los gritos. Salió con las manos sangrando, tenía vidrios clavados, la mano pelada, todo el pelo prendido fuego, la cara quemada", le dijo a TyC Sports el hombre que estuvo en el lugar.
“3.20 am. Recién vuelvo a mi casa. Bajé a la calle porque a eso de las 2.30 am un chico corría por el medio de la calle gritando pidiendo ayuda porque estaba herido. 23 años. Estaba trabajando como seguridad en la sede de Central. Tiran una piedra, tiran nafta y prenden fuego. Así nada más le arruinan la vida a una persona que no tiene nada que ver en ésta guerra nefasta y sin sentido entre grupos mínimos de personas aberrantes que dicen representar clubes de fútbol”, dijo Leila en Instagram contando cómo fue el duro momento.
Luego añadió: El pibe quemado tenía el cuerpo cubierto de trozos de vidrio que le dieron de lleno al explotar la vidriera. Cortadas profundas. Pedía por favor que llegue la ambulancia porque no se quería morir. Escribo esto porque no encuentro otra manera de descargar la impotencia que siento de saber que vivimos en una jungla, liderada por gente que no teme y se jacta de tomar rienda suelta en la delincuencia porque sabe y se protege tras el hecho de que la justicia es inexistente".
El terrible hecho
Uno de los dos jóvenes que perpetraron esta madrugada el atentado incendiario a la sede social del Club Atlético Rosario Central, en el microcentro de la ciudad santafesina de Rosario, tuvo quemaduras al ser alcanzado por la explosión del combustible.Así fue confirmado en el video de una cámara de seguridad que se viralizó en las redes sociales.
La imagen, tomada por una cámara de seguridad de una casa situada enfrente a la sede "canalla" de Mitre 853, entre Rioja y peatonal Córdoba, muestra a las 2.15 de esta madrugada a dos jóvenes que caminan hasta el frente del edificio de Central, donde uno de ellos, vistiendo un buzo claro, se agacha con un recipiente con combustible, que comienza a arrojar por debajo de la puerta.



