El mercado de pases de verano castigó de manera inclemente la defensa de Independiente Rivadavia. Con las partidas de Alejandro Rébola y Sergio Rodríguez, la Lepra perdió dos referentes en la última línea y, además, dentro del grupo.
“Sufrimos un golpe bastante duro en la defensa, se fueron dos jugadores importantes en todos los sentidos, pero hay que mirar para adelante y trabajar con los chicos que se incorporaron y buscaremos solucionar las posiciones con los jugadores que tenemos”, reconoció Gabriel Gómez, entrenador del Azul, en una entrevista que brindó a Ovación 90 (Radio Nihuil).
Y diferenció: “Fueron dos casos distintos. Lo de Rébola sabíamos que podía pasar porque tenía una cláusula. Lo de Sergio me dolió más porque no me lo esperaba. Pero ya está, hay que mirar para adelante, lo tengo que aceptar”.
“No dejo de reconocer que nos han defendido muy bien, dentro y fuera de la cancha” señaló Gómez.
Para colmo de males, el colombiano Zules Caicedo se lesionó: “Estamos tratando que llegue a la segunda fecha”, se esperanzó el DT.



