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Con otra mirada: Lucas Parisi habló del fútbol, el fustal y la familia

Editado por Marcos Barrera
barrera.marcos@diariouno.com.ar

Lucas Parisi, ex jugador de Independiente Rivadavia y Deportivo Maipú entre otros, dialogó con ovación online sobre es su nueva vida deportiva, siendo ahora uno de los arqueros de La Colonia, equipo que milita en la Primera C del futsal mendocino.

Luego de la lesión que lo alejó de la actividad profesional, Parisi contó las diferencias con el día a día del fútbol: “Se vive distinto, hay cosas que me permiten disfrutar más como el entrenamiento, ya que lo hago con amigos, así también como la previa y el día del partido los disfruto más”.

Y añadió: “Estoy disfrutando un montón, es algo nuevo. Es como cuando te vas a probar a un club con 12 años”.

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Sobre las sensaciones de su nuevo- viejo rol de arquero, dijo: “El ser arquero no solamente algo que vuelve a vivir, sino también en cierta forma es probar algo distinto, porque si fuera jugador quizás sería menos llamativo y la gente esperaría otra cosa. Si bien vengo de un deporte distinto, siendo arquero nadie puede esperar nada (risas)”.

Parisi jugó en Banco Mendoza al fútbol de salón cuando era niño pero se terminó inclinando por el fútbol de once cuando le llegó la hora de debutar en primera.

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Desde afuera, ahora disfruta lo que le dio el fútbol

“Jugar al fútbol era un sueño. Siempre pensás en lo máximo y el haber jugado en Independiente Rivadavia fue un sueño”, remarcó el lateral por izquierda al tiempo que agregó: “Godoy Cruz, que está en primera, y la Lepra son los dos clubes más importantes de la provincia por lo que generan, y si le preguntas a cualquier pibe que se esté iniciando en el fútbol, su sueño inmediato es jugar en alguno de esos equipos”.

“Yo jugué casi cien partidos en Independiente y para mí es un sueño cumplido. Hoy lo disfruto más mirándolo en retrospectiva. Viendo la final de la Copa Libertadores pensaba, jugué contra Wanchope (Ábila), contra el Pity Martínez y contra Buffarini, eso es impensado lograrlo”, puntualizó.

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“No disfrutas cuando entras a la cancha porque hay tantas cosas alrededor”, se lametó.

“Disfruto más el fútbol hoy que cuando era jugador. No me arrepiento de mi carrera, el fútbol es lo más hermoso pero hay un montón de cosas que te das cuenta cuando no estas, en el momento es muy difícil”, explicó.

El compromiso, los desafíos y la pasión

“Hoy me toca estar en otro lugar donde me sacan ventajas los que están jugando y trato de hacer las cosas bien para ponerme al nivel de ellos. El compromiso que tengo ahora es otro, es un compromiso de amistad y con el grupo, sobretodo. Hay mucha competencia y trato de disfrutarla”.

“Es un desafío por todo, por volver al futsal después de 14 años, es un desafío por la rodilla porque realmente pensé que no iba a volver a patear una pelota, y acá tengo más chances de patear al arco jaja”.

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“Es volver a vivirlo desde otro lado. Es la misma pasión pero con otra sensación, casi sin presión porque la presión se la pone uno mismo, uno es autoexigente porque no me gusta que me conviertan y trato de mejorarlo”.

“El otro fútbol es la misma pasión pero rodeado de muchas cosas que distorsionan esa pasión”.

Un mensaje para todos los futbolistas profesionales

“Tras lesionarme siempre que podía iba a ver a mis compañeros. En la previa a un partido de Maipú ante Gimnasia, le pedí al capitán del equipo que si podía hablar ante el plantel. Les dije algo que hasta el día de hoy se me pone la piel de gallina: ‘disfruten de jugar, porque entras a una cancha y no sabes cuándo es la última vez que te toca estar’”.

“A mí me pasó, era impensado que con la edad que tenía (27) no iba a entrar más a una cancha, se dio así”.

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La familia

 “Vengo de una familia muy deportista y muy futbolera. Un Barcelona- Real Madrid se mira, un Barcelona- Atlético de Madrid más o menos, pero ahora un Villa Dálmine- Brown de Madryn se re mira. Eso nos lleva a tener pasión y con lo cercano”.

”Si juega La Colonia van mis hermanos, mis hermanas, mi viejo y mi vieja. Si le toca a mí otro hermano (Mauro), que juega al hockey patín en Banco Mendoza, van todos los que pueden”.

“Mi esposa volvió a la cancha, algo que no hacía desde que dejé de jugar profesionalmente, y con mi hija, es lindo vivir entorno al deporte”.

“Entonces eso nos lleva a vivirlo de esa manera porque salvando todas las distancias, cuando salí por primera vez a la cancha de la Lepra estaba toda mi familia y ahora salgo a jugar al futsal y siguen estando”.

“Se apoya con el mismo sentimiento lo que uno está haciendo, es lindo vivirlo junto a la familia”.

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