Lucas Masoero, marcador central mendocino, es futbolista del Lokomotiv Plovdiv de Bulgaria, contó que volvieron a los entrenamientos en grupo de a cuatro jugadores.
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" Hoy comenzamos a entrenar de a cuatro jugadores con un profe. Nos cambiamos en el vestuario pero alejados unos con los otros. Es diferente pero en ese sentido el club entendió nuestra situación sobre todo en lo psicológico para los que estamos solos", dijo en diálogo con Ovación 90 (Radio Nihuil).
Y agregó: "Estamos en cuarentena desde hace casi cuatro semanas. La verdad que se hace aburrido y estamos esperando por alguna decisión en cuanto al campeonato, no tenemos certezas de la finalización del torneo que veníamos compitiendo o el inicio de uno nuevo".
El lavallino se encuentra solo en el país de Europa del Este y reveló cómo es su día a día en la cuarentena por el coronavirus: "Tengo un compañero portugués que es con el que más comparto porque habla muy bien el español ya que jugó en España".
"Lo más difícil de esto es el encierro ya que estoy acostumbrado a compartir con 20 personas más un vestuario o tomar mates con algunos de ellos. Con el portugués nos juntamos a entrenar manteniendo los recaudos necesarios y las distancias correspondientes", le explicó a Marirró Varela.
Sobre el estilo de juego en Bulgaria comentó: "En cuanto a lo futbolístico son muy estructurados, tienen un sistema de juego y se respeta en todo sentido. No se cambia de un partido a otro, sí se analiza al rival pero el sistema sigue siendo el mismo. La mayoría de los equipos juegan 4-3-3, nosotros jugamos 3-5-2 y nos viene dando resultados".
La rebaja de sueldos y la solidaridad con los colegas amateur
"El club tomó la decisión de recortar solo los salarios de los futbolistas".
"Está perfecto que se hayan licenciado a la mayoría de los futbolistas, pero lamentablemente hay ligas donde juegan futbolistas amateur que quedaron a la deriva como en el caso del Federal A donde no todos son profesionales y habría que pensar en una solución para ellos".
La adaptación y la complicación con el idioma
"Lo más difícil de la adaptación fue el trato con los compañeros porque cuesta entrar en confianza con ellos, pero se tuvieron que acostumbrar a mí porque no tenía ganas de cambiar mi forma de ser. Parecen todos un poco sudamericanos", dijo entre risas.
"Con respecto al idioma he aprendido bastante el búlgaro, pero cuando llegué me manejé siempre con el inglés y hasta el día de hoy por ahí lo uso porque me siento más seguro. Con los jugadores nuevos que llegan también hay que hablar en ingles porque la verdad es una lengua extraña y bastante difícil de hablar", añadió.
La Lepra, el Cruzado y lo que más extraña de Mendoza
"La campaña de Independiente Rivadavia la venía siguiendo por internet viendo los partidos y con Deportivo Maipú siempre vi los resúmenes que subía la prensa oficial, a los dos los sigo siempre", contó el defensor que surgió del Azul y vistió la casaca del Botellero en el Federal A.
Sobre lo que más extraña contó: "Lo que más extraño es la familia porque son fundamentales para mí, pero he tenido que ser profesional en mi carrera y este era un paso importante para mi carrera. Las juntadas se añoran porque eso acá no lo haces, tengo amigos pero no nos juntamos a comer porque son más cerrados, son más familia adentro y no les gusta salir de casa. Más allá que lo hago con los amigos que tengo acá no es lo mismo".
Su mensajen en medio de la pandemia
"Tenemos que ser conscientes de la situación mundial en la que estamos viviendo y que no es joda. Nos tenemos que cuidar entre todos juntos y respetemos lo que propuso el Gobierno, sé que nos cuesta, pero siempre hemos salido adelante entonces hay que estar tranquilos. Si respetamos la cuarentena vamos a salir más rápido y vamos a volver a las canchas de fútbol que es lo que más extraña la sociedad argentina".


