El promocionado encuentro entre Diego Maradona y Víctor Legrotaglie finalmente no se produjo, al menos no en el tiempo y forma en el que estaba previsto.
El Víctor, acompañado se su hija Carina y su nieto Julián, llegó por la tarde al hotel Fuentemayor, en Tunuyán, para recibir a Maradona y obsequiarle una camiseta del Lobo mendocino.
Lo cierto es que el arribo de Maradona se demoró más de lo esperado y la espera se hizo larga.
Para colmo, una vez arribado al hotel Maradona pidió que Legrotaglie y sus familiares lo esperaran hasta que termine de cenar, algo que no cayó desmasiado bien y por eso decidieron regresar a Mendoza.




