En un partido correspondiente a la Primera División de Bulgaria, se vivió un momento de tensión luego de un gol de penal. Cosmin Moti marcó de penal el segundo del Ludogorets sobre el Levski Sofia, y su celebración desató la locura de los rivales,
Moti, de 34 años, festejó su tanto frente a la tribuna local y los hinchas quisieron invadir para pegarle, un fanático hasta rompió el túnel y quedó atrapado.
El futbolista nunca se imaginó que los fanáticos iban a reaccionar ingresando al campo de juego para ir a buscarlo, pero así fue. El personal de seguridad logró detener a los primeros, pero la situación los superó y creció en nerviosismo.
Cosmin Moti sólo fue amonestado por el hecho, pero esa tarjeta amarilla se sumó a la que ya tenía y debió abandonar el campo escoltado por las fuerzas policiales.



